Desde mi sofá

Germán

El timplista grancanario ha volado con su nuevo disco, 'Alma', desde su raíz hasta alcanzar el infinito, pasando por medio mundo

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Crear desde lo local con una vocación universal es un mantra que repetía habitualmente el escultor grancanario Martín Chirino. Ser fiel a la raíz, a las propias tradiciones y a la cultura de la que se ha bebido desde niño es la manera más inteligente de proyectarse en el mundo. Se requiere, evidentemente, amplitud de mente, talento y ganas de probar cosas nuevas lejanas y ser capaz de llevarlas al terreno propio. Anoche presentó en directo en el Auditorio Alfredo Kraus el timplista Germán López su nuevo disco, 'Alma'. Y lo hizo bajo la premisa de ser fiel a lo que siempre ha sido, a su raíz y a todo lo que le ha influido mediante las grabaciones que lleva escuchando toda la vida o que ha descubierto en sus viajes por el mundo. Su Canarias natal, áfrica, Europa y hasta América estuvieron presente en una puesta de largo muy cuidada que fue despedida por un público entregado, emocionado y puesto en pie.

El timplista no estuvo solo. Estuvo arropado por una selección de músicos fantásticos, algunos participaron en el disco y otros no. Pero todos dieron sustento al universo sonoro de 'Alma', todo un punto de inflexión dentro de la carrera de Germán López y posiblemente de la historia del timple.

La intención del músico es girar la nueva criatura. Tanto en las islas como en la Península, Europa y en unos Estados Unidos por los que ya ha transitado en varias ocasiones con el guitarrista Antonio Toledo. Mientras tanto, escuchen 'Alma', con temas como 'Afromenco', 'Tanganillos de Oriente' o 'La última gota de café' volará desde su casa hasta el infinito.