A CARA DESCUBIERTA

Falta de acción política

12/01/2018

Ayer acabó el plazo de presentación de ofertas para la adjudicación de la línea marítima entre Canarias y la península, vía Cádiz. Ya la suerte está echada para los canarios. Está en manos de Fomento elegir aquella propuesta que considere que se ajusta más a las exigencias técnicas y económicas de un pliego de condiciones técnicas que deja mucho que desear y sobre el que las administraciones canarias no han dicho ni mu.

Se ha echado en falta un poco más de activismo por parte del Gobierno de Canarias -en concreto de la Consejería de Transportes- para reclamar un mejor servicio y evitar que se repitan situaciones como la vivida hace tres meses, en octubre, cuando Trasmediterránea, adjudicataria entonces de la línea y hoy adquirida por la naviera Armas (aún pendiente la operación del visto bueno de la CNMC), dejó tirados en Cádiz a 227 pasajeros durante casi cuatro días.

«Ayer se acabó el plazo para la presentación de ofertas en la línea de Cádiz con Canarias. La suerte esté echada sin que el Gobierno haya dicho nada a un pliego que deja mucho que desear».

Aquella lamentable situación puede volver a producirse porque en el propio pliego de condiciones del concurso se apunta que, en caso de sustituciones por fuerza mayor el licitador tiene hasta 72 horas, esto es, tres días, para restablecer el servicio. Ýo puedo entender que tiene su dificultad en caso de avería mover un barco de un destino a otro pero, por ejemplo, en el concurso de la línea de Melilla a Almería y Málaga se prevé ya en el pliego un tercer buque en caso de incidencias -el Zurbarán- y se obliga a que la sustitución se haga en menos de 12 horas.

Claro que el presidente de Melilla, el popular Juan José Imbroda, ha hecho muy bien su trabajo y exigido unas conexiones marítimas acordes con un territorio europeo pese a situarse al norte de África. Aquí, sin embargo, nadie ha levantado la voz, ni cuando ocurrió el triste capítulo de octubre ni ahora. Luego al Gobierno de Canarias se le llena la boca hablando de la necesidad de mejorar la conectividad y todo eso pero cuando llega el momento de actuar se olvida. Así de triste.