ETIAS, la otra tasa turística para 2023

Cualquier acción en la defensa anticipada de dichas áreas también debe considerarse fundamental y estratégica para nuestro presente y futuro

David Morales
DAVID MORALES Secretario ejecutivo autonómico de Turismo del Partido Popular de Canarias

Tras la posibilidad de que, tanto la Comisión como el Parlamento europeo, pudieran acabar imponiendo una tasa 'verde' a todos los vuelos que surquen el espacio aéreo de nuestro continente (con el consiguiente incremento del precio de los billetes de avión hacia Canarias), en nuestro archipiélago, y ante la dura realidad socioeconómica global que nos impacta, no podemos seguir actuando siempre a contracorriente, inapropiada e ineficaz forma de gestionar, especialmente desde lo público, cualquier situación adversa previsible.

Al margen de los zarpazos víricos, bélicos e inflacionistas que marcan nuestro devenir, algunos de los particulares 'ríos bravos' que confrontamos, adquieren forma, por ejemplo, de una continua desconsideración de este gobierno central respecto a las prerrogativas y fundamentos de nuestro Régimen Económico y Fiscal. Y, por añadidura, quizás como consecuencia de esa misma desatención estatal, su extensión europeísta en términos de la, en ocasiones, anómala inobservancia del estatus de Canarias como Región Ultraperiférica europea (R.U.P.).

Como describe la propia Comisión Europea, «de conformidad con el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, las medidas específicas y las excepciones previstas en la legislación de la U.E. ayudan a estas regiones (Canarias, Madeira, Azores, Guayana Francesa, Guadalupe, Martinica, Mayotte, Reunión y San Martín) a abordar los principales retos a los que se enfrentan debido a su lejanía, su insularidad, su pequeño tamaño, su clima y topografía difíciles, y su dependencia económica de un reducido grupo de productos y/o sectores».

Es por ello que, atendiendo a ese estatus RUP, a principios del pasado mes de junio, se 'calmaron un poco las aguas' en torno a la referida posibilidad de que los vuelos a/desde Canarias se pudiesen ver afectados (encarecidos) por la posible tasa vinculada a los derechos de emisión de CO2 en las conexiones aéreas. Aunque, por ahora, 'sólo' hasta el año 2030. Y eso sí, también, a la espera de que, finalmente, tanto la Comisión como el Consejo Europeo aprueben la enmienda correspondiente para aplicar dicha excepción.

Ahora bien, es importante aclarar que, a pesar de venir refiriéndonos, en femenino singular, a 'la tasa verde' (a la aviación), en realidad dicha posible «tasa» presenta una bifurcación en cuanto al concepto del posible gravamen.

De una parte, la referida exigencia, por parte de la UE a las aerolíneas, del pago de los referidos Derechos de Emisión de CO2 a la atmósfera en función de todos sus vuelos (aspecto éste del que hasta ahora han estado eximidas). Y, de otra parte, todo lo concerniente a la Directiva europea sobre fiscalidad de la energía, que se prevé se debata en Bruselas el próximo otoño. Y en el que se enmarcaría el otro posible gravamen a la aviación: el impuesto al queroseno, el combustible que utilizan los aviones. Gravamen del cual, por ahora, nadie 'nos ha eximido'. Y todo lo expuesto en el marco del denominado Plan o Pacto Verde Europeo. La estrategia de la UE para responder a los desafíos del clima y del medioambiente.

Pero mientras en 2022 se terminan por aclarar dichas cuestiones, para 2023 parece vislumbrarse el 'tercer' posible impuesto o tasa turística. De la que nadie habla, pero la que más probabilidad tiene de materializarse a partir del próximo año. Su 'nombre': ETIAS.

ETIAS es acrónimo de European Travel Information and Authorization System (Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes). Un sistema de control y autorización de viajeros extracomunitarios similar al formulario ESTA que se debe cumplimentar -y pagar- si se pretende viajar y visitar, por ocio o trabajo para estancias cortas, los Estados Unidos.

La nueva previsión (puesto que la UE viene trabajando en ello desde noviembre de 2016) es que el ETIAS entré en vigor a partir de mayo de 2023, con un coste inicial estimado de 7€/pasajero (viajeros de ocio o trabajo para estancias inferiores a 90 días) y un período de validez de tres años. Y como señalado, aplicaría, o 'afectaría', a todos los viajeros procedentes de países que no forman parte del Espacio Schengen ('viajeros extracomunitarios'). Lo cual, turísticamente hablando, afectará -si nadie lo remedia- a nuestro principal mercado emisor de turistas, el Reino Unido. Cosas del Brexit.

La media de viajeros británicos que visitaron Canarias en período pre-pandemia 2016-2019 fue de unos 5.000.000 de visitantes/año. Y a futuribles, considerando la tasa prevista por la UE de 7€/viajero por el permiso ETIAS, hablaríamos de una recaudación, made in Britain, de 35.000.000€/año. Si bien, considerando el alto grado de fidelidad (suponiendo un nivel de repetición anual) del turista británico respecto al archipiélago, y atendiendo a la validez de 3 años del permiso ETIAS, en cualquier caso, en un escenario de estabilidad ocupacional turística similar al período pre-pandemia, dicha recaudación anual podría resultar no ser inferior a los 11.000.000 de euros.

Con el objetivo, por parte de la UE, de blindar sus fronteras exteriores frente a amenazas como el terrorismo o la inmigración ilegal, desde el punto de vista monetario, la Unión destinaría todo lo recaudado por el cobro de dicha tasa, tanto a financiar el coste del sistema (estimado, antes de la pandemia, en unos 212.000.000€), como a financiar su presupuesto anual (estimado, ya en aquel entonces, en unos 85.000.000€/año).

Y, hete ahí, por tanto, uno de nuestros próximos desafíos -a la vez que objetivos en nuestro trabajo denodado: lograr la exención, para nuestros visitantes británicos, respecto a la obligación del pago de la tasa correspondiente al permiso ETIAS. Para no vernos, por ejemplo, en una nueva desventaja comparativa respecto a nuestros destinos turísticos competidores del Mediterráneo, sobre todo en la temporada de verano.

Por lo que nuestro grupo parlamentario regional -a través de nuestro portavoz en el área de Turismo, Carlos Ester- trabaja ya en la presentación en la cámara autonómica, de una Proposición No de Ley (PNL) en ese sentido de solicitar dicha exención, para nuestras islas, respecto al abono de la tasa ETIAS. Y ello, sin menoscabo, por supuesto, de la sí obligación para los viajeros extracomunitarios (británicos incluidos) del cumplimiento del registro informativo de sus datos, en aras al necesario y efectivo control europeo en materia de seguridad, terrorismo e/o inmigración ilegal.

Como consecuencia del mix del Brexit, la pandemia, la crisis económica, la crisis del sector aéreo y hasta el factor climático, los británicos empiezan a optar por veranear 'en casa'. Con datos que indican que, en este verano 2022, hasta un 45% de turistas británicos hubieran optado por reservar en su propio país, antes que viajar al extranjero. Y cualquier cortapisa adicional, en términos de tasas futuras, puede hacer tambalear, en el momento más inoportuno, la recuperación de nuestro turismo y de nuestra economía. Por lo que cualquier acción en la defensa anticipada de dichas áreas también debe considerarse fundamental y estratégica para nuestro presente y futuro.

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