Los equilibrios de Torres

José Luis Reina
JOSÉ LUIS REINA

Otro agosto más en La Mareta, y quién sabe si el último de ese animal político llamado Pedro Sánchez. Imagino que el presidente aprovechará los soleados días conejeros para pensar en cómo puede volver a sobrevivir a la enésima crisis a la que se enfrenta, con la recesión económica asomando y con la inflación azotando a diario a millones de familias en España. No sé en que capítulo del manual de resistencia aparece ese movimiento, pero de Sánchez, y ya lo hemos comprobado, podemos esperar un golpe de efecto en cualquier momento y de cualquier manera.

En Lanzarote, además de coincidir con Zapatero, el cual tiene aún su peso ideológico en el proyecto sanchista, verá, como corresponde, a Ángel Víctor Torres. A estas alturas de la película, y ya sin ningún tipo de duda, podemos definir al político de Arucas como un auténtico equilibrista que es capaz de enderezar casi todos los problemas que se le ponen delante. No debe ser fácil ser un líder regional en el PSOE de Sánchez. El dirigente madrileño ha demostrado que amigos en política no tiene, y que los suyos pueden tener las horas contadas si así lo considera su ilustrísima. Dirige el partido con mano de hierro, y ahí el que tenga dudas sobre su proyecto suele acabar lejos del poder.

Y tampoco debe ser fácil mantener un pacto como el de las flores unido hasta el final. Y Torres ha sabido sobrevivir a ambas cosas con cierta solvencia. En Canarias, además de los problemas habituales, el grancanario tiene que hacer malabares a diario para que unos y otros mantengan la paz hasta mayo. Y parece que lo conseguirá, aunque se haya hecho eterno.