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No lo entiendo

No entiendo como en un taxi, en el que solo hay dos personas es obligatorio llevar la mascarilla, pero luego en un supermercado donde se juntan cientos de personas no es necesario

Luis M. López
LUIS M. LÓPEZ Las Palmas de Gran Canaria

Dicen que las mejores conversaciones se tienen hablando con la gente. Esto es tan cierto como que el agua es transparente. Si hubiera que elegir una profesión con la que se pudiese tener una conversación reflexiva los taxistas serían los primeros. Algunos se pasan decenas de horas al día recorriendo la ciudad, oyen de todo y ayudan a aclarar las ideas.

Precisamente, hace unos días me subí a un taxi para regresar a mi casa. Cuando me quise dar cuenta terminamos hablando de un tema que quizás le suene de algo: las mascarillas.

Y es que no lo entiendo. No entiendo como en un taxi, en el que solo hay dos personas es obligatorio llevar la mascarilla, pero luego en un supermercado donde se juntan cientos de personas no es necesario. Píenselo. Creo que no tiene ninguna lógica.

Y lo peor es que los propios taxistas están condenados a llevarla durante horas. La verdad es que los días de calor a 30 grados centígrados y con el coche siendo un horno sobre ruedas no creo yo que apetezca llevarla puesta.

Y digo yo, ¿si abrimos las ventanas del taxi no conseguiríamos un mejor efecto que teniendo la mascarilla puesta? Nos han dicho que para evitar los contagios debemos estar en espacios ventilados. Pues ahí está la solución. Y así no haría falta tener la mascarilla puesta. Eso me parece más lógico.

Estoy empezando a pensar que la mascarilla se sigue manteniendo en los taxis con otro objetivo más allá del tema sanitario.

Con esto no quiero decir que esté en contra del uso de las mascarillas, al contrario. En los hospitales si veo lógico que se mantenga puesto que hay muchas personas delicadas de salud.

Sin embargo, en un taxi dónde solo van dos o tres personas ¿qué sentido tiene?