Jaula y arco iris

El nacionalismo recupera espacio en LPGC

18/04/2018

Los datos del sondeo de Técnicos en Socioanálisis SL para CANARIAS7 confirman una recuperación del nacionalismo en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, donde NC podría duplicar ampliamente su actual representación, pasando de dos a entre 4 y 5 ediles. Es uno de los elementos más significativos junto a la consolidación del socialista Augusto Hidalgo –parece que mucho más cuestionado internamente en su partido que por la población palmense- y el incremento de la presencia de Ciudadanos.

El nacionalismo ha sufrido numerosos altibajos en la ciudad capitalina a lo largo de la historia democrática. Una historia iniciada en abril de 1979 con la consecución de la alcaldía por parte del primer nacionalismo, el izquierdista y autodeterminista de la Unión del Pueblo Canario (UPC), con Manuel Bermejo Pérez al frente. Etapa que se extendería durante apenas 18 meses tras los que la crisis de relaciones entre la UPC y el PSOE, que le brindaba su apoyo junto a AV, finalizó con el establecimiento de un pacto entre la UCD y los socialistas, tras un breve período de interinidad con Paco Zumaquero de alcalde.

Este acuerdo dio el bastón de mando a Juan Rodríguez Doreste, aunque don Juan tampoco llegaría al final del mandato, tras ser censurado por los centristas y resultar imposible restablecer el anterior pacto de las izquierdas, que habían roto por completo sus relaciones. El ucedista Diego Villegas Betancor sería alcalde por un corto período de tiempo.

«Ahora, la encuesta proyecta un 17,4% conjunto. Con un 12,8% para NC, que pasaría de dos a cuatro-cinco ediles. Y un 4,6% para CC, que continuaría fuera del Ayuntamiento»

En los comicios municipales del 83, apenas cuatro años después, fue estrepitosa la caída de la UPC, que bajó de diez a dos concejales, tras haber perdido un año antes, en octubre del 82, la representación que tenía en el Congreso de los Diputados. Factores internos, acoso mediático y político, así como errores en la gestión se mezclan en ese resultado, en ese abandono de buena parte del electorado que le había otorgado la confianza en abril del 79.

En las municipales del 87, Asamblea Canaria-Izquierda Nacionalista Canaria (AC-INC) no logra acceder a la corporación, al alcanzar su candidatura solo el 3,84% de los sufragios. Si lo hace la Izquierda Canaria Unida (ICU) de Mauricio, anteriormente concejal con el PCE. ICU obtiene entonces el 14,34% y cinco concejalías. Llegaría a cogobernar, con Emilio Mayoral (PSOE) al frente del ayuntamiento, tras participar en la censura al centrista José Vicente León en la que fue esencial el voto de un tránsfuga del CDS, a la sazón primo del alcalde censurado.

El nacionalismo volvió a resurgir con ICAN en el 91, con José Carlos Mauricio al frente,

Con cinco actas, las mismas que había logrado con la marca ICU cuatro años antes. en un mandato plagado de confusión, conspiraciones, batallas en el grupo de gobierno y, también, de alcaldes, con aquel invento del time sharing al que no llegó finalmente Mauricio, y que, bajo mi punto de vista, colocó la alfombra para la llegada de José Manuel Soria (PP), en una ciudad que pedía orden en su tormentosa corporación.

Deterioro. En el 95, ya con la sigla CC, volvió a repetir los cinco concejales, pese a que esta no englobaba solo a ICAN sino también al antiguo CDS transformado en CCN y que había logrado 7 en los anterior comicios. En el 99, en plena ola Soria, CC se quedó en cuatro ediles y no llegó al 14% de las papeletas. Y en 2003 en coalición con el Compromiso de Nardi Barrios volvió a los cinco ediles. En ambos casos, con mayoría absoluta conservadora, primero con Soria y luego con Pepa Luzardo.

Tras tan convulsos avatares, el espacio del nacionalismo tocó fondo en Las Palmas de Gran Canaria tras la ruptura de Coalición Canaria y la creación de Nueva Canarias. En los comicios de 2007, con José Carlos Mauricio (CC) y Francis Candil (entonces en NC), al frente de sus respectivas planchas, el nacionalismo se quedó sin representación en el Ayuntamiento de la capital grancanaria. NC obtuvo algo más de 7.600 votos, el 4,54%, mientras que CC se quedó en el 2,63% (4.449 papeletas). Conjuntamente, en torno al 7% que les hubiese valido para alcanzar dos asientos en las Casas Consistoriales de Santa Ana.

La presencia en la capital palmense la recuperó NC en 2011 y la confirmó en 2015. Pero con solo dos concejales electos: Pedro Quevedo y José Eduardo Ramírez; primero en la oposición al popular Juan José Cardona y ahora formando parte del tripartito

(PSOE-Las Palmas de Gran Canaria Puede-Nueva Canarias) que gobierna en la cocapital de Canarias con el socialista Augusto Hidalgo al frente.

Sondeo. El sondeo de TSA para CANARIAS7 augura una cierta recuperación del nacionalismo en Las Palmas de Gran Canaria. Ese espacio representó en 2015 un 10,8% del voto, con un 7,6% para NC, que logró dos ediles, y un 3,2% para CC, que volvió a quedar fuera de la corporación como sucediera en las elecciones de 2007 y de 2011.

Ahora, la encuesta proyecta un 17,4% conjunto. Con un 12,8% para NC, que pasaría de dos a cuatro-cinco ediles. Y un 4,6% para CC, que continuaría fuera del ayuntamiento, aunque en este caso hay que esperar a si se produce o no su alianza con el Unidos de José Miguel Bravo de Laguna y qué repercusiones tiene la misma en las expectativas de voto en la ciudad para los comicios de 2019.

Junto al trabajo municipalista, en áreas como turismo y movilidad, en el ascenso de NC puede influir, en mi opinión, el mayor conocimiento de su cabeza de lista, Pedro Quevedo, por la enorme proyección mediática que le ha dado el ser el diputado 176 en el Congreso y logros como el del 75% de descuento en los billetes aéreos y marítimos interinsulares. Sería interesante conocer los índices de notoriedad que el sondeo le otorga en la ciudad, la isla y el conjunto del Archipiélago.

Pese a la mejora que el sondeo prevé para el nacionalismo en Las Palmas de Gran Canaria, este se encontraría aún lejos de situarse en los niveles medios de su presencia en el conjunto del territorio insular. La ciudad, que alberga más del 40% de la población de la isla, continúa siendo uno de los lugares donde el nacionalismo sigue precisando mejorar.