Por si le interesa

El ejemplo de Gabriel López

27/05/2020

Gaumet Florido

Es posible que lea este nombre y no tenga ni idea de quién es. Y es posible que lo haya visto trabajar una y mil veces para usted, prestándole, como uno más, un servicio que en democracia es esencial, y que tampoco se haya fijado jamás en cómo se llama. Pero una panda de energúmenos le ha puesto en el candelero nacional, en un lugar en el que, probablemente, a él no le gusta verse. Gabriel López es un simple empleado, un periodista que este pasado sábado, sin embargo, casi no pudo hacer su trabajo. Intentaba hacer un directo con el Canal 24 horas de TVE y se vio acosado por un grupo de manifestantes vinculados a Vox que, paradojas de la vida, se echaron a la calle clamando por una libertad en la que, a la vista está, ellos no creen.

Pero Gabriel López aguantó el tipo. No cedió a las provocaciones y los puso en su sitio con su ejemplar comportamiento. Se le metieron delante de la cámara, le insultaron desde todos los costados, le hicieron sonar los motores de sus motos para no dejar oír su voz... Pero Gabriel ni siquiera varió el tono ni el sentido de su crónica. Se jugó el tipo para que los españoles de toda clase y condición que estaban viendo TVE tuvieran cumplida cuenta de lo que estaba pasando, aunque no le dejaran.

Y tengo la sensación de que ese papel que le tocó jugar a Gabriel López es un poco el que jugamos la inmensa mayoría de los españoles, toda esa masa de gente que luchamos por salir adelante y por que, en definitiva, salga adelante España, y que lo hace en mitad del ruido y de la crispación, de los odios cruzados y de la radicalización de las élites políticas y de sus esbirros callejeros. Ni unos ni otros nos representan a la mayoría de los españoles, ni los que irresponsablemente juegan a la guerra en el Congreso de los Diputados, sean del signo que sean, ni sus acólitos enardecidos que soliviantan la paz de un pueblo, a pie de calle, que sí ha sabido estar a la altura en una de las peores crisis sanitarias de los últimos tiempos.

Quien de verdad hizo y hace por la libertad y la democracia en España es Gabriel López y todos los que actuamos como él. Los demás, unos y otros, los de arriba y los de abajo, solo buscan medrar en la miseria y crecer con la división. La única libertad en la que creen es la que les permite aplastar y acallar al que no piensa como ellos. Y se da en los dos extremos.