Cuentos Chinos

El diagnóstico: ludopatía electoral

13/09/2019

No se dan ni las bases mínimas de confianza ni un planteamiento de un gobierno cohesionado, coherente y con una única dirección, en una legislatura estable, algo que necesita con urgencia España». De esta manera despachó ayer Pedro Sánchez a Pablo Iglesias cuando éste último le trasladó la última intentona de la formación morada para gobernar con una coalición temporal que pasaría por la ITV en el momento de la aprobación de los próximos Presupuestos Generales del Estado. Un acercamiento que no colma las pretensiones de un Partido Socialista que parece sufrir de ludopatía electoral.

«Tanta cabezonería entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias nos va a llevar a seis nuevos meses de parálisis total»

Ambos tendrán su parte de razón en esta pelea por la gobernabilidad de España, de eso no le cabe la menor duda a nadie, pero también es cierto que tanta cabezonería a pesar de que son dos partidos de la teórica misma corriente ideológica, nos va a llevar a seis nuevos meses de parálisis total con un país en el que se sigue destruyendo empleo y la pérdida de la confianza de sus ciudadanos en la clase política es notoria. Y es que unas nuevas elecciones generales terminarían de hastiar a un país que ya ha demostrado estar harto de su clase política, la cual vela más por intereses puramente partidistas alejándose de una forma extremadamente peligrosa del interés general. Parece que a nuestros partidos políticos les da igual que España siga sin Gobierno y con la ropa sin tender, eso es lo de menos, porque lo importante es el sillón del Palacio de la Moncloa con lo que ello representa.

Encima, la última encuesta del CIS –aquel que todos demonizaban y que luego resultó tener razón en los últimos comicios– da aún más ventaja a Pedro Sánchez y sus pupilos, haciendo patente la previsible debacle de la fracturada derecha que ni siquiera sumaría para pelear con los de la rosa roja. Pero ojo, deberían andarse con cuidado porque, como dijo de forma muy acertada el periodista Jorge Bustos, Podemos seguirá siendo imprescindible en noviembre para investir a Sánchez, que parece seguir jugando al solitario: «La izquierda, centro, derecha y nacionalismo han de rendirse al trilero alfa sin recibir a cambio ninguna garantía de que dejará de mover la pelotita. Hay otro juego que se llama el mentiroso, donde gana el que mejor miente. Y por último está el juego del ahorcado, en el que pierde el que presume tanto de tener la cuerda más larga que se acaba asfixiando con ella», relató hábilmente. Sánchez quiere volver a ser el triunfador después de una carrera política llena de luces y sombras, aunque debería andar con cuidado para no acabar ahorcado.