Días de filias y fobias

«España empieza su periplo mundialista, pero en la isla las miradas están puestas en el derbi»

Rafael Falcón
RAFAEL FALCÓN

Fútbol, fútbol y más fútbol. Ha arrancado el Mundial y España inicia este miércoles su periplo en Catar. Una Copa del Mundo llena de polémica, pero en la que todo el mundo lanza la piedra pero esconde la mano, ya que no he visto a ninguna selección que dejase de ir, a ni un solo jugador que renunciase a ser convocado y a ni una sola empresa que haya roto contratos con los cataríes. Poderoso caballero es don dinero. Pero hoy se inicia el periplo de alabanzas o críticas a Luis Enrique, dependiendo de si el balón entra o no. Pero en estos días de filias y fobias, en Gran Canaria se está pendiente de Yéremy Pino y de Pedri, pero lo que verdaderamente importa es amarrar los tres puntos del sábado contra el Tenerife.

Fiebre nuevamente por el derbi. Un partido en el que no se decide un ascenso, ni siquiera una plaza de play-off o un descenso. Solo tres puntos en la jornada 17 que provocarán sonrisas o desaliento. Pero es que el fútbol sigue siendo algo más que puntos en juego. Un Mundial es pasión y la fortuna o desventura del equipo de tu corazón provoca momentos únicos, difíciles de explicar para quien no sea aficionado. En esta época de recesión, de crisis, de un nivel político que asombra, de decisiones rocambolescas y de una pérdida de valores asombrosa, el pueblo se calma con una jugada, un gol, una acción o un triunfo. Con sus filias y con sus fobias.

Un Mundial a final de año, con un derbi UD Las Palmas-CD Tenerife incrustado, suena extraño. Esta Copa del Mundo es diferente y anómala, pero el enfrentamiento entre grancanarios y tinerfeños no entiende de épocas, ni de fechas. El sábado, el recinto de Siete Palmas volverá a vivir un ambiente único, de esos que enganchan. Pero repito que en juego solo hay tres puntos. Ya se ha demostrado en otros muchos derbis que ganar o perder este partido no significa un cambio de ciclo, ni un nuevo rumbo. Porque después de esta fiesta del fútbol canario, pase lo que pase sobre el terreno de juego, la UD tendrá que pensar en el Sporting de Gijón, porque la vida sigue y la Segunda División es una categoría llena de obstáculos y sinsabores.

Disfrutar de un Mundial es lo máximo para los futboleros, pero aquí en Gran Canaria se sueña con un ascenso a Primera. En disfrutar años y años, como antaño, del equipo amarillo entre los grandes del fútbol español y poder aspirar a lo máximo con el paso de los años. Soñar no cuesta nada. Este miércoles se disfrutará o se sufrirá con España en Catar, pero el sábado nuestro Mundial está en Siete Palmas.