Cuatro ciudades de mucho peso

En Telde NC, con Carmen Hernández, está rentabilizando el pacto con CC

Francisco Suárez Álamo
FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO

La coincidencia en Canarias de las elecciones autonómicas con las locales, salvo que a Ángel Víctor Torres se le ocurriera un adelanto de las primeras que no parece estar en su guion, tiene especial relevancia. Como se aprecia hoy en la segunda entrega de la macroencuesta de TSA para este periódico, en las ciudades más pobladas de Gran Canaria la previsión de resultados tiene similitudes con la que se dibuja para el Parlamento, de manera que donde habría un Pacto de las Flores reforzado en escaños podría haber también un tripartito capitalino con más concejales, o incluso con socialistas y Nueva Canarias sumando mayoría sin contar con Podemos.

En cuanto a Telde, el sondeo refleja que Nueva Canarias, con Carmen Hernández al frente, está sacando rentabilidad electoral de la labor de gobierno, justo lo contrario que Coalición Canaria. Haría bien este partido en reflexionar sobre su deriva a la baja en esta isla y en otras, pero ya se sabe que la máxima ahora en esa formación es negar la evidencia y buscar enemigos externos.

En Santa Cruz Tenerife, por contra, Coalición Canaria revalidaría el primer puesto en votos y ediles, confirmando que José Manuel Bermúdez es uno de los grandes activos de ese partido nacionalista, por no hablar de uno de los pocos. La Laguna quedaría, como casi siempre, a expensas de pactos más complejos.

En el caso de la capital grancanaria, al menos dos de los que fueron candidatos a alcalde y con mando en plaza ya no repetirán: Augusto Hidalgo se irá al Cabildo, salvo sorpresa que nadie espera, y Javier Doreste no tiene el apoyo de los suyos -o los que eran los suyos-. Tampoco se cuenta con otra candidatura de Pepa Luzardo al frente del PP, de manera que será una campaña local llena de caras nuevas y habrá que ver el efecto que eso tiene en las urnas.

Otro factor a tener en cuenta es la irrupción de Vox. En la capital grancanaria la experiencia enseña que se vota en clave nacional, de manera que no hay que sorprenderse si los de Abascal entran en el pleno. Si así fuera, las expectativas de recuperación del PP quedarían seriamente tocadas, de manera que ya pueden los populares darse prisa a la hora de concretar quién les abandera y con qué mensajes.

Lo que pase en las grandes ciudades puede tener mucho peso en cabildos y el propio Gobierno. Fue así en 2019 y puede repetirse en 2023. No es que hablemos de pactos en cascada o de abajo hacia arriba, sino de cierta homogeneidad en el voto. Coherencia, dirían otros.