Arcadio Suárez.

El INE y las cifras

Al contrario de lo que cree el Gobierno, la distorsión entre los datos de PIB y empleo -que el primero crece más que el segundo- no es un problema de medición de la contabilidad nacional sino de análisis de los datos del mercado laboral. El récord de afiliados es difícil de creer en esta coyuntura

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

Hace varios meses que me pregunto cómo es posible que los niveles de empleo y afiliación a la Seguridad Social estén en máximos históricos tanto en España como en Canarias, cuando la economía sigue en niveles por debajo de 2019. Mis dudas me llevaron a consultar con varias personas de distintas organizaciones vinculadas a la economía y el mercado laboral (patronales, sindicatos...) pero nadie acertó a darme una explicación.

¿Será que hay más contratación a tiempo parcial? ¿Que los contratos son por menos horas? o ya, de persona mal pensada, me preguntaba si nos estarían dando datos de empleo que no eran reales porque a mi no me cuadraba.

En los últimos meses cada vez que se publicaban los datos del paro era una fiesta para el Gobierno pero la realidad de la calle y lo que uno percibe cuando habla con autónomos y pymes es que la actividad sigue a medio gas y la situación no es para tirar cohetes ni mucho menos.

La dimisión esta semana del presidente del Instituto Nacional de Estadística (INE), Juan Rodríguez Poo, ha venido a arrojar algo de luz a mis dudas. Lo que ocurre es que mi visión de esa distorsión que se están produciendo entre los datos de crecimiento económico (pib) y empleo -que el primero crece a menor ritmo que el segundo-, no creo yo que esté motivada en errores del INE a la hora de calcular los datos de la Contabilidad Nacional, como considera el Gobierno que cada trimestre ve como sus expectativas de crecimiento se ven aniquilas por la tozuda realidad de los datos.

La metodología del INE no es independiente sino que está avalada por la Oficina de Estadística de la Unión Europea (Eurostat) y es compartida por el resto de países europeos, lo que permite comparar unos datos con otros.

En mi opinión, el fallo sigue estando en los datos del mercado laboral porque la realidad económica, no solo la del PIB sino la de la calle, no está en consonancia con el crecimiento que está habiendo de los afiliados. No.

Quizás tras la pandemia está aflorando un empleo que estaba sumergido y que se ha dado cuenta de la necesidad de blanquearse tras las ayudas que se han dado a los trabajadores con alta en la etapa covid y esas son las altas de afiliación que se están produciendo. Si no, yo sigo sin entenderlo.