Cabecera histórica de 'Madrid'. / C7

50 años sin 'Madrid'

«Los que cortaban el bacalao no tuvieron miramientos para defender lo que creían suyo, incluido el derecho al librepensamiento de cualquier hijo de madre»

José Ramón Sánchez López
JOSÉ RAMÓN SÁNCHEZ LÓPEZ

En el tardofranquismo, que los historiadores datan entre 1969 y 1975, la implicación de periodistas y editores de marcado corte crítico fue crucial para que la transición democrática pudiera alcanzar los derroteros prósperos que tuvo. Muchos se jugaron literalmente su patrimonio y hasta el pellejo, convencidos de que España bien que podía ser un lugar más de Europa donde vivir disfrutando de una convivencia con plenas libertades. Referencia crucial, 'Madrid'.

Esta cabecera, creada en 1939 apenas una semana después de rematada la Guerra Civil, con el pasar de los años fue adquiriendo un sesgo contrario a periódicos encantados de proclamar y defender la vida eterna de la dictadura. En su etapa final fue uno de los máximos arietes contra el régimen, por el sencillo hecho de ser plural, acogiendo a las numerosas corrientes aperturistas que en los 60 proliferaron, especialmente tras el Contubernio de Múnich en junio de 1962. Tan noble implicación supuso su bendición y, a la par, su cruel sentencia.

Los que cortaban el bacalao no tuvieron miramientos para defender lo que creían suyo, incluido el derecho al librepensamiento de cualquier hijo de madre. Y mazazo a mazazo, el 25 de noviembre de 1971 llegó el día en que 'Madrid' dejó de salir. Argumento oficial, presuntas anomalías económicas, mientras se miraba para otro lado con 'El Alcázar'. 'Arriba' o 'Ya'. Infructuosos fueron los esfuerzos de muchos agentes sociales sabedores del valor de la cabecera ajusticiada. Y así las cosas, en el arranque de febrero de 1972 hubo que dar pie a la disolución de la editora, que se vio obligada a desprenderse del patrimonio. Por ende, se cumple medio siglo de la voladura salvaje de un rotativo básico para llevar décadas pudiendo tomarnos a chufla, sin represalias, que un tipo no sepa en el Congreso distinguir entre un sí y un no. Y de justicia es recordarlo.