Migrantes en el muelle de Arguineguín/ Cober

Alma, corazón y vida

Es inaudito que aún haya quienes no entiendan nuestras evidentes singularidades

Vicente Llorca Llinares
VICENTE LLORCA LLINARES

Coincidiendo con la celebración del Día de Canarias el 30 de mayo, Radio Televisión Canaria ( RTVC) ha estrenado el spot 'Somos alma', para conmemorar el mes de las islas.

Y ciertamente somos alma. El alma canaria define a cuantos poblamos estos islotes. La condición de insular marca, identifica. Las encuestas lo reflejan una y otra vez, la mayoría de los isleños son primero canarios y luego lo demás. Y el alma marca el corazón y la vida, como si de una canción de Los Panchos se tratase.

Lo inaudito es que siendo tan evidente lo que somos a muchos cueste entender nuestras singularidades y así el olvido, cuando no el desprecio, para con esta realidad se repite hasta el agotamiento. Claro que la culpa de tal situación además de ellos es también de nosotros, incapaces, hasta hoy, de dejar claro, sin tener que ir periódicamente cual pedigüeños porque de derechos se trata, que nuestra lejanía está reconocida en no pocos fueros que han de ser de obligado cumplimiento.

De los Reyes Católicos, a la constitución europea, con REF mediante, Canarias tiene reconocido un trato específico, que se ignora sucesivamente y nos obliga a vivir en un permanente pálpito que acongoja el corazón y nos pone en un sinvivir.

La nula solidaridad recibida con el problema migratorio o el acogimiento de menores no acompañados es un vergonzante ejemplo, pero también el incumplimiento del convenio de carreteras, la tibieza con que se trata la delimitación de las aguas con el vecino marroquí o ahora esa pretensión europea de imponer la tasa verde que penaliza el contaminante transporte aéreo con la encomiable pretensión de fomentar vías alternativas, obviando que aquí no tenemos ninguna otra, o también el consabido empeño de la UE de imponer un tipo mínimo del 15% en el Impuesto de Sociedades a las empresas que facturen más de 750 millones de euros, lo que contradice nuestro REF.

«A los vascos y catalanes no se lo harían», han llegado a clamar algunos de nuestros políticos, que hasta se proclaman nacionalistas. Háganselo ver, hagámonoslo ver. Ganar autoestima, desterrar el desarraigo, no abrigar ninguna duda de que los contenidos canarios han de ser inherentes al sistema educativo, reafirmar nuestra personalidad y derechos en el ámbito nacional, desterrando el discurso de tanto más valemos si nuestros escaños inclinan la balanza a un lado u otro, cual mercaderes, son deberes pendientes que conviene recordar por el Día de Canarias. No son prebendas, son derechos.