Salvador Illa, ministro de Sanidad / EP

Filósofos

Rosa Belmonte
ROSA BELMONTE

Victoria Vera está indignada. La Neleta de 'Cañas y barro'. Ay, cuando las series nos entraban como un virus para toda la vida. Si Brigitte Bardot es BB, ella es VV. Y sus posiciones digamos que tampoco son de izquierdas. VV está indignada en general («Tenemos un Gobierno muy malo que va a acabar con el país. Es una vergüenza). En una entrevista en 'La razón', también se mostraba indignada con Illa. »No me cabe en la cabeza que se elija como ministro de Sanidad a un profesor de Filosofía«. Ante el desprestigio de los políticos y, sobre todo, de los políticos que no han hecho otra cosa en su vida que política (no sé, Lastra) tampoco estaría mal un filósofo. O un jardinero. Un míster Chance que pareciera más listo que los demás porque no se le entendiera.

Decía Karl Popper que es imposible hablar de manera que no seas malinterpretado. Eso más que de filósofo parece de político. Pero Illa ni siquiera es filósofo o profesor de Filosofía. Es licenciado en Filosofía (y no creo que sea de esos que se llaman historiadores del arte por ser licenciados en Historia del Arte, filólogos por ser licenciados en Filología o abogados por ser licenciados en Derecho). Luego, tras un MBA en la Universidad de Navarra, fue profesor en Blanquerna de 'Introduction to Economics' y en la Universidad de Barcelona de 'Gestión financiera' en el Máster de Gestión Pública avanzada. Hombre, si dio clase en un Máster de Gestión Pública (¡y avanzada!) cómo no va a poder ser ministro de Sanidad. O filósofo. A Victoria Vera le pasa como a Lola Flores cuando presentaba un programa del que Raúl del Pozo era guionista y le llevó un día a Javier Sádaba. Lola le dijo: «Estoy de filósofos hasta el coño». Con razón.