Las venas abiertas

Augusto, pan y circo

19/12/2019

Como Augusto, heredero de Julio César en Roma, sepultó la República y fundó el Imperio en un triunvirato con Lépido y Marco Antonio, Hidalgo, de nombre también Augusto y por ende también heredero, parece compartir aspiraciones mesiánicas sobre el trono del tripartito junto a Doreste y Quevedo.

El alcalde de Las Palmas de Gran Canaria parece haber sido tocado por la verdad de las urnas, esas que sin discusión le permitieron renovar mandato al frente de la ciudad, y le colocaron en la poltrona de la soberbia. Lo dicen incluso dentro de su partido, donde no hace mucho le construyeron un enemigo que le arrebató el poder de la agrupación municipal.

En esa poltrona, donde los relatos se suelen cincelar con inversión publicitaria, se puede contar la cara de la historia que al plenipotente líder se le ocurra. Se puede presumir con fanfarrias de las aperturas de Mesa y López y Luis Morote, como se puede esconder, no para los sufridos ciudadanos, que ambos proyectos son la muestra de un fracaso de gestión, que acumularon retrasos y triplicaron el tiempo de ejecución. Sepultando a los comercios y llevando a la desesperación a los vecinos.

«El alcalde de Las Palmas de Gran Canaria parece tocado por la verdad de las urnas»

Se puede hablar del taller de megayates, comparando la infraestructura menor del Muelle Deportivo con la que quieren colar en El Refugio. Y mentir, como hizo el pasado domingo en este periódico, sobre sus dimensiones. Que son mucho mayores.

Y se pueden relativizar los problemas en la reposición de Las Rehoyas, diciendo que total, para los años que quedan para culminar las obras, qué más da otro retraso en el comienzo por una chapucera gestión en la que se caducó el informe ambiental pertinente.

Todo alentado por los que le asesoran y gritan pan y circo.