Imagen de archivo de Juan Carlos I.

Suiza halla una cuenta asociada al rey emérito en Andorra

El depósito se conoce tras un pago de 150.000 euros en 2008 de la Fundación Zagatka y compromete la veracidad de una regularización fiscal

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

En agosto de 2020, en una entrevista a la BBC británica, Corinna Larsen lanzó una andanada contra el rey emérito para proteger su honorabilidad. La que fuera, según ella, amante de don Juan Carlos entre 2004 y 2009, acusó directamente al anterior jefe del Estado de tener «cientos de cuentas en otras jurisdicciones», no solo en Suiza.

Esta revelación, con evidente trascendencia jurídica, buscaba ampliar el foco sobre el asunto matriz que investiga desde 2018 el fiscal de Ginebra Yves Bertossa. Se trataba de los 65 millones de euros que la empresaria germano-danesa ingresó en 2012 en una cuenta suiza procedentes de una fundación panameña vinculada al rey emérito. Un donativo «por haberle cuidado», según defiende Larsen; un presunto blanqueo agravado, según sospecha el fiscal.

Pues bien, diez meses después de esa acusación en la BBC, la investigación contra Corinna Larsen, Arturo Fasana -gestor suizo de las cuentas de don Juan Carlos- y el abogado Dante Canonica ha permitido acceder a una cuenta vinculada al anterior monarca en Andorra que no era conocida, 'a priori', hasta la fecha.

El depósito estuvo abierto más de una década en el banco Andbank, según adelantó este martes 'El Confidencial'. El rey emérito controlaba esta cuenta, cerrada en 2016, supuestamente a través de una sociedad panameña dirigida por testaferros, Stream S.A., que fue disuelta el pasado 4 de mayo. Precisamente, en ese mismo mes la Agencia Tributaria notificó a su abogado la apertura de una inspección para verificar las dos regularizaciones voluntarias que llevó a cabo su cliente en España desde que la Fiscalía del Tribunal Supremo abriese diligencias de investigación en junio de 2020. En total, abonó casi cinco millones de euros.

Los investigadores suizos han llegado hasta la cuenta del Principado, activa entre 2006 y 2016, por una transferencia de la Fundación Zagatka, la entidad administrada por Álvaro de Orleans-Borbón -primo lejano de Juan Carlos I-, que pagó de forma altruista viajes y gastos del exmonarca por valor de ocho millones de euros entre 2007 y 2018.

En concreto, el 19 de mayo de 2008 se realizó una transacción de Zagatka por 150.000 euros a Stream S.A., sociedad panameña especializada en la constitución de entramadas 'offshore' (sociedades radicadas en paraísos fiscales que no realizan actividad económica). Pero ese dinero no llegó nunca a Panamá, sino que se envió a una cuenta del país vecino que tenía la citada mercantil por orden del gestor Fasana.

Durante muchos años los bancos del Principado fueron usados por empresarios y ciudadanos españoles para evitar pagar a Hacienda. Tenían allí el dinero y lo traían en metálico y en coche a España, donde lo gastaban (blanqueaban) sin dejar rastro. Sin embargo, la situación cambió el 1 de enero de 2017, cuando Andorra firmó un cuerdo con la OCDE para facilitar información a los países de origen sobre las cuentas sospechosas de los extranjeros. Miles de depósitos fueron cerrados, también en 2016 el vinculado ahora a don Juan Carlos.

Precisamente, una de las regularizaciones realizadas por casi 4,4 millones de euros tuvo que ver con las rentas derivadas de la asunción, por la fundación constituida por Álvaro de Orleans-Borbón en 2003, de gastos realizados por su primo lejano. Por lo tanto, los fiscales españoles tendrán que aclarar el origen de esta transacción a la cuenta andorrana y comprobar si fueron informados para determinar si la regularización del rey emérito fue «completa y veraz».