Felipe Vi, don Juan Carlos y la Princesa Leonor. / Efe

La salida en diferido de don Juan Carlos

El rey emérito nunca encontró encaje en la nueva estructura de Zarzuela y solo los sobresaltos del caso Corinna alteraron su elevado nivel de vida

MELCHOR SÁIZ-PARDO | MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

En junio de 2017, tres años después de la abdicación de don Juan Carlos, a Felipe VI le llovieron críticas de todos lados por dejar fuera a su padre del acto central, en el Congreso, de los 40 años de la democracia. Algunas muy cercanas. Porque el rey emérito llamó a su círculo de confianza, y también a algún vocero, para quejarse por el desplante. El mensaje llegó alto y claro a Zarzuela, donde entendieron que quizá aún era posible recuperar la figura de Juan Carlos I. De ahí que Casa Real diseñara –y así lo anunció vía comunicado– un 2018 con actividades con motivo del 80 cumpleaños del rey emérito y doña Sofía. Se quedó en eso, en el anuncio. En su participación en la Pascua Militar y poco más. Un acto académico, la presentación del cartel de la Feria de San Isidro, la entrega de la credencial de embajador del Camino de Santiago, la final de la Champions entre el Real Madrid y el Liverpool y la corrida de la Beneficencia fue toda su aportación a la agenda real ese año. Un 2018 en el que la Casa Real tuvo que enfrentarse a dos imágenes bochornosas: la disputa entre doña Letizia y doña Sofía en la Misa de Resurrección en Palma y la entrada en prisión de Iñaki Urdangarin.

Desde que cedió la corona, Zarzuela nunca llegó encontrar encaje para don Juan Carlos, primero porque se buscó dar todo el protagonismo al nuevo jefe del Estado, para así poner un cordón sanitario con los episodios más polémicos de la última etapa del reinado de Juan Carlos I; y después porque el goteo de nuevas informaciones, a cada cual más comprometedora para el emérito, sólo restaban a la imagen de la monarquía. También la salud le jugó malas pasadas.

Y así, por mucho que en su discurso de abdicación dijera que se ponía al servicio de don Felipe, a don Juan Carlos se le fue buscando una salida en diferido que culminó este lunes con el anuncio de que se iba a vivir fuera de España. Fue su segunda despedida de Zarzuela desde que abdicó. La primera se produjo apenas dos meses después de que Felipe VI fuera proclamado Rey. Hizo trasladar el despacho de su padre al Palacio Real. Así empezó el distanciamiento con un hombre que en seis años, pese a todo, se ha privado de pocas cosas.

2014

Viaje a la República Dominicana para iniciar la nueva vida

El 19 de junio de 2014, don Juan Carlos siguió el acto de proclamación de Felipe VI en Zarzuela. Por televisión. Se sumó luego al acto del Palacio Real. Dicen que el emérito estaba triste. Pero eso no fue impedimento para que a los pocos días emprendiera viaje a República Dominicana. Allí, en el exclusivo resort de los Fanjul, don Juan Carlos encontró refugio y consuelo. Permaneció varias semanas, hasta que su hijo le encomendó su primera misión: representar a la Corona en la toma de posesión del colombiano Juan Manuel Santos, en agosto. Fue el primer mandatario internacional que llegó a Colombia.

A la vuelta de Bogotá, asistió en Granada a un partido de baloncesto de la Copa del Mundo y, según la prensa italiana, desde ahí a Tánger. No hay que olvidar los lazos que siempre unieron a don Juan Carlos con la Familia Real alauí. Trataba a Hasán II como hermano.

Ya entrado el otoño, sin agenda, alternó festines gastronómicos con espectáculos. Se le pudo ver con su círculo íntimo en restaurantes como el Celler de Can Roca, Arzak o el Bohío. Pero también en el palco del partido entre el Manchester City y el Tottenham, ya que es amigo del jeque propietario del club, y viendo la carrera de Fórmula 1 en Abu Dhabi.

2015

Campanadas en Los Angeles y regreso al mar

Comenzó el año en Los Ángeles, donde fue visto en uno de los restaurantes más lujosos de Beverly Hills, The Ivy. Allí supo que el Supremo había admitido a trámite la demanda de paternidad presentada contra él por la belga Ingrid Sartiau, que al final acabaría siendo desestimada.

En febrero volvió a pasar unos días en el resort más exclusivo de República Dominicana, acompañado del clan Fanjul, e inauguró la avenida que lleva su nombre. También con los Fanjul disfrutó de la Semana Santa en Barbados.

En julio mantuvo una cena informal en Casa Lucio con Rajoy y los expresidentes González, Aznar y Zapatero. Poco podía imaginarse entonces de que días antes, en un salón del domicilio londinense de Corinna Larsen, la noble alemana se había reunido con el excomisario José Manuel Villarejo y el expresidente de Telefónica Juan Villalonga, que es quien ha propiciado el encuentro. La empresaria habla, y es grabada, de las presuntas cuentas que Juan Carlos I tenía en Suiza a nombre testaferros. También de las comisiones de entre 80 y 100 millones de euros que habría cobrado por intermediar en la adjudicación del AVE a la Meca. El emérito retoma la vela y en septiembre gana la regata de Sanxenxo que lleva su nombre.

2016

Tahití, Palm Beach, Diego Torres y verano en familia

Estrenó nuevo año en Tahití, desde donde puso rumbo a Palm Beach para acudir a una fiesta de su amigo Pepe Fanjul. Ya de vuelta a España, en febrero, Diego Torres, declara durante 25 horas en la vista oral del 'caso Nóos'. El exsocio de Iñaki Urdangarin convierte su intervención ante el tribunal en un ataque continuo a la Casa Real y a don Juan Carlos I, al que acusa de estar al tanto de todos los negocios y turbias andanzas empresariales que emprendía su yerno, incluido el intento de que Corinna le enchufara en la Fundación Laureus. Explica que todas las operaciones en 2007 para esconder los nuevos negocios de Urdangarin tras el escándalo de Nóos en una nueva fundación fue idea del asesor personal del emérito, José Manuel Romero, conde de Fontao.

Zarzuela hizo oídos sordos. Y en abril envía a don Juan Carlos junto a doña Sofía al cumpleaños de Carlos Gustavo de Suecia. Desde allí se escapó a Dinamarca, donde almorzó con amigos en un restaurante del puerto de Rungsted, cercano a Copenhage.

En verano es visto con la infanta Elena y sus hijos en las fiestas de Bilbao y en la plaza de toros de San Sebastián. Previamente se le vio navegando por los canales de Venecia, en un lujoso yate. En septiembre, de nuevo a Sanxenxo.

2017

La amenaza de Villarejo y el título mundial de vela

El cerco policial sobre Villarejo por sus negocios ilícitos se estrecha y desde el mes de febrero el expolicía amaga con ventilar información sensible del exjefe del Estado si finalmente van a por él. En esos días, durante una conversación con un periodista que el propio Villarejo grabó asegura: «Le diré al secretario (judicial): tome nota, que se llevan esto, una declaración jurada de una señora que se llama Corinna no sé qué dice esto, aquí está». En julio de ese año, en una denuncia que presentó contra el exdirector del CNI Félix Sanz Roldan, desliza que tiene un dossier llamado 'Amenazas de muerte a C., persona muy próxima a alta personalidad del E.', en referencia a las supuestas coacciones de Sanz a la amiga del rey. Cuando en noviembre, Villarejo es detenido y encarcelado, la policía encuentra en poder de su socio, Rafael Redondo, un disco duro con diferentes archivos sobre Corinna, entre ellos uno con la grabación de sus conversaciones.

Mientras esto ocurre, don Juan Carlos visita a los Fanjul en febrero, viaja en dos ocasiones a Bahrein (en abril y en noviembre, para dos actos culturales), compite –y gana– el Campeonato del Mundo de Vancouver y cierra el año visitando el circuito de Fórmula 1 de Abu Dhabi.

2018

Las cintas de Corinna en su 80 cumpleaños

En el año de su 80 cumpleaños, del rifirrafe entre las reinas y el encarcelamiento de su yerno, salen a la luz las grabaciones en las que Corinna confiesa a Villarejo que el exjefe del Estado tiene una fortuna oculta en Suiza. Esas cintas impulsan a que el fiscal Yves Bertossa abra en Ginebra, en agosto, una investigación centrada en los supuestos testaferros que cita la empresaria alemana en la grabación: Álvaro de Orleans, Arturo Fasana y Dante Canonica. Bertossa se embarca en unas pesquisas que hubieran sido impensables antaño, ya que Suiza precisamente en 2017 levantó el secreto bancario. Aquí, en España, el anterior instructor del 'caso Villarejo', el juez Diego de Egea, archivó de manera provisional esta pieza sin practicar diligencias y con el informe favorable de Anticorrupción.

La salud le volvió a jugar una mala pasada en 2018. A finales de marzo realiza un viaje privado a Arabia Saudí y, a su vuelta, el 7 de abril, es operado de la rodilla derecha en la decimoquinta intervención quirúrgica de su vida. Estaba previsto que acudiera a Palma a las regatas, pero las cintas de Corinna le hacen quedarse en Madrid, donde es visto de cena en Torrelodones con amigos, entre los que están Javier Solana, Plácido Arango o Alicia Koplowitz.

2019

Despedida de la vida pública tras un regalo envenenado

Don Juan Carlos pasa las Navidades y su cumpleaños en Palm Beach con los Fanjul. Poco podía imaginar la que se avecinaba, porque en marzo don Felipe es informado de que su padre le había designado beneficiario de una fundación 'offshore' de Panamá, Lucum, a través de la que el emérito habría recibido 100 millones de dólares del rey de Arabia Saudí, Adbul Aziz Al Saud, en una cuenta suiza del banco Mirabaud. Al menos 65 millones acabaron en las cuentas de Corinna. Dos semanas después, el emérito viaja a Londres para entrevistarse con su examante para tratar de cerrar un pacto de no agresión.

En abril se le ve junto a doña Sofía animando a su nieto Pablo Urdangarin que jugaba entonces en los juveniles del TSV de Hannover y en mayo en la feria de San Isidro en las Ventas. El 27 de ese mes se anuncia su retirada de la vida pública. Ahora se sabe que fue la respuesta de Felipe VI al regalo envenenado de su padre.

En julio acude junto a doña Sofía a Sanxenxo para pasar un fin de semana de regatas y al mes siguiente es operado del corazón. Su recuperación es buena y en octubre acude junto a doña Sofía a la boda de Rafa Nadal. En diciembre asiste varias veces al domilicio de su hermana la infanta Pilar, ya muy enferma.

2020

Confinamiento en Zarzuela antes de su marcha

Días después de su cumpleaños recibe el mazazo de la muerte de la infanta Pilar, a quien estaba muy unido. Los reyes eméritos acuden al velatorio y al posterior entierro, así como al funeral en El Escorial se celebra el 29 de enero. Precisamente, en otra despedida es donde se capta la última imagen pública de don Juan Carlos. En febrero, tras pasar varias jornadas de campo en la finca La Flamenca de Alberto Alcocer, acude junto a doña Sofía a arropar a la familia de Plácido Arango.

El 14 de marzo España queda confinada y el emérito se refugia en la Zarzuela. Al día siguiente, Felipe VI, un año exacto después de conocer de la fundación Lucum, y empujado por la presión mediática, anuncia que renuncia a cualquier herencia que le pudiera corresponder de su padre.

Lejos de amainar el temporal, el 8 de junio la Fiscalía del Supremo abre diligencias previas para aclarar si el emérito cobró una multimillonaria comisión por mediar en el AVE del desierto y el 4 de julio, el juez de la Audiencia Nacional García Castellón resucita la 'pieza Carol' y llama a declarar como imputados a Corina, al excomisario y a Villalonga. Este lunes 3 de agosto, Zarzuela anuncia que don Juan Carlos se va fuera de España.