La expresidenta del Parlament, Laura Borràs, saluda a los manifestantes en el homenaje por los atentados de La Rambla. / ep

El independentismo boicotea el homenaje a las víctimas de los atentados de Cataluña

Cinco años después los familiares de los 16 asesinados y varios heridos rinden tributo en La Rambla en medio de pitos de defensores de «teorías conspirativas» contra Aragonès, Batet, Colau o Iceta

CRISTIAN REINO Barcelona

Cinco años después de los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils, en los que fueron asesinadas 16 personas, las lagrimas siguen recorriendo La Rambla, punto cero del ataque yihadista y del homenaje institucional a las víctimas celebrado este miércoles. El emotivo acto contó con la presencia de familiares de los fallecidos y heridos, que tuvieron que escuchar los pitos y las demandas de «verdad y responsabilidad» que profirieron medio centenar de independentistas radicales, abonados a las «teorías conspirativas».

Apoyada en dos muletas, con importantes dificultades para caminar debido a las lesiones sufridas en un pie, Jumarie Cadman representó el sentir de los familiares y los heridos presentes en la plaza Llano del hueso, junto al mosaico del artista Joan Miró. Allí tuvo lugar una emotiva ofrenda floral rota solo por las reclamaciones de un grupo de manifestantes, en su mayoría jubilados, contra los representantes institucionales.

Jumarie es la madre de Julian Alessandro, un niño de 7 años con doble nacionalidad australiana y británica, que murió en el atropello masivo de La Rambla barcelonesa. «Era tan enérgico y divertido, siempre haciéndonos sonreír. Fuimos tan bendecidos al haberlo tenido en nuestras vidas y vamos a recordar sus sonrisas y guardar su recuerdo con cariño en nuestros corazones», le recordaron entonces sus padres.

El recuerdo de Julian, las secuelas de su madre Jumarie o la presencia de una treintena de allegados y heridos en el acto de este miércoles se vio enturbiada por la contestación de medio centenar de personas, que pitaron y profirieron gritos contra los representantes presentes en el acto, después de que siguieran a las víctimas en la ofrenda floral.

Imágenes del homenaje a las víctimas del atentado. / EFE

Estaban el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, la presidente del Congreso, Meritxell Batet, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, el ministro de Cultura y Deporte, Miquel Iceta, o la titular de Transportes y Movilidad, Raquel Sánchez.

La sombra de Villarejo y el saludo de Borràs

Portando mensajes pidiendo conocer «la verdad», abonados a la teoría de la responsabilidad del Estado y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en el atentado por los vínculos del imán y cerebro del ataque Abdelbaki Es Satty, los presentes cargaron contra los políticos sin importarles la presencia de Jumarie Cadman y del resto de víctimas, algunas llegadas desde Australia, Estados Unidos o Canadá.

Durante el minuto de silencio, incluso, uno de los presentes ha gritado: «Vamos a dar un pequeño susto a Cataluña», en relación a unas declaraciones que realizó el comisario jubilado José Manuel Villarejo en una entrevista en la cadena autonómica TV3 sobre el papel del imán y su colaboración con el CNI. «España es un Estado asesino, queremos la verdad, hipócritas», ha vociferado otro de los concentrados, mientras el grupo seguía increpando a los asistentes al grito de 'vosotros, fascistas, sois los terroristas', una consigna célebre en las manifestaciones de apoyo a ETA.

Al terminar el acto, la presidenta de Junts, Laura Borràs, que vive su peor momento político y personal ante el próximo juicio oral por un caso de presunta corrupción, se ha acercado a estos manifestantes, que la han recibido a gritos de 'presidenta' y han coreado 'Els Segadors', el himno de Cataluña.

Antes su partido había difundido un comunicado en el que criticaron «la pasividad por parte de algunos estamentos políticos y policiales del Estado español» durante el atentado y censuraron que «nunca se ha querido investigar con la transparencia y el rigor que requiere» la relación entre el CNI y el imán de Ripoll (Girona).

Por su parte, el asesor de la Unidad de Atención y Valoración a Afectados por Terrorismo (Uavat), Robert Manrique, en declaraciones a los medios, ha criticado que «un acto de homenaje a las víctimas tiene que estar limpio de mensajes políticos». De forma previa, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha pedido en una entrevista en Catalunya Radio que no se utilicen los atentados para «alimentar teorías de la conspiración», porque los propios Mossos dicen que «no tiene ninguna base».

Indemnizaciones

El homenaje ha estado presentado por la escritora Fàtima Saheb, ha durado unos 20 minutos y ha contado con la coral sinfónica de jóvenes Vozes. El acto se ha cerrado con un minuto de silencio y la referida ofrenda floral mientras se interpretaba en directo 'el canto de los pájaros'.

Los atentados de Barcelona y Cambrils (Tarragona), del 17 y 18 de agosto de 2017, provocaron 16 muertos y más de un centenar de heridos de 24 nacionalidades. El memorial que se instaló en el Llano del hueso de La Rambla, donde se detuvo la furgoneta del ataque, consiste en una placa de 12 metros incrustada en el suelo con la inscripción 'Que la paz te cubra, oh ciudad de paz', reproducida en castellano, catalán, inglés y árabe.

En el ambiente del acto estuvo presente las últimas informaciones relativas a las indemnizacions a los heridos de los atentados, adelantadas por este periódico. Según el Ministerio del Interior, de las 355 víctimas que figuran en la sentencia de la Audiencia Nacional de mayo de 2021 sobre aquellos hechos, solo 130 han obtenido «algún tipo de indemnización o ayuda». Es decir, solo el 36,6% de las personas que figuran en el fallo han recibido algún tipo de contraprestación, aunque en principio todas ellas tenían que haber tenido derecho a ella.

Siempre de acuerdo con los datos del departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska, parte de la explicación de tan bajo porcentaje de víctimas indemnizadas se debe a que de esas 355 solo 216 solicitaron indemnización al Ministerio del Interior «en el plazo de un año previsto en el artículo 28 de la Ley 29/2011 (la Ley de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo)».