La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en la conferencia de prensa tras el Consejo de Ministros de este martes.

Yolanda Díaz apuesta por una legislatura de larga duración

El ala socialista del Gobierno recibe con alivio la disposición de la sucesora de Iglesias en el Gobierno y augura «larga vida» a la coalición

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERAS Madrid

Pedro Sánchez tendrá la complicidad de la sucesora de Pablo Iglesias en el Gobierno de coalición para agotar la legislatura. La vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ya lanzó un mensaje en esa dirección el lunes cuando, tras una reunión con el portavoz de Esquerra en el Congreso, Gabriel Rufián, aseguró que será «ahora» cuando empiece «el cambio». Este martes, sin embargo, reiteró la idea. «Lo mejor –dijo en una comparecencia en la Moncloa– está por hacer».

La decisión de Pablo Iglesias de abandonar la vida política el pasado día 4, tras conocer los resultados de las elecciones de la Comunidad de Madrid, han generado en las filas socialistas cierto temor a una reconsideración sobre la coalición. Podemos celebrará su IV Asamblea para elegir nuevo secretario general el 13 de junio y todas las miradas se dirigen hacia la ministra Ione Belarra. Pero la cita, puede abrir un debate interno de mayor calado.

Yolanda Díaz, elegida por Iglesias para ocupar la vicepresidencia que él dejo vacante al abandonar el Gobierno para competir en las urnas contra la popular Isabel Díaz Ayuso, no es militante de la formación y por lo tanto su influencia en los asuntos y decisiones orgánicas está limitada. Sin embargo, el ya exlíder de Podemos siempre ha defendido que con su desempeño en el Gobierno la ministra de Trabajo se ha convertido en un importantísimo referente moral. De modo que sus palabras pesan.

Obviar «el ruido»

En los últimos días, desde el 4M, varios socios del Ejecutivo – Más Madrid a EH-Bildu o Esquerra–, han advertido a Sánchez de que si quiere seguir contando con ellos tendrá que implicarse de verdad en una agenda ambiciosamente progresista y, sobre todo, tendrá que buscar un diálogo que, según se han lamentado todos ellos en varias ocasiones, brilla por su ausencia. Díaz, que desde que ascendió en el Ejecutivo se ha entrevistado ya con el líder del PNV, Andoni Ortuzar, y con Rufián, prometió «mimar» a los aliados y obviar «el odio y el ruido».

En el ala socialista del Gobierno miran con esperanza su manera de entender la política y la portavoz, María Jesús Montero, lo explicitó, a su lado, este martes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. «El sufrimiento une mucho –dijo tras aludir a la pandemia y sus consecuencias–. Hoy estamos más unidos que cuando conformamos este Gobierno; luego, larga vida».