Ada Colau y Yolanda Díaz. / EFE

Díaz insiste en la necesidad de «tejer alianzas» en la izquierda

La vicepresidenta arropó a los comunes en su Asamblea en Barcelona que Ada Colau definió como la «continuidad» de la foto de Valencia

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

La Asamblea que los comunes han celebrado este fin de semana en Barcelona no solo sirvió para renovar el liderazgo de la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau, también acabó convirtiéndose en el segundo capítulo de la nueva plataforma política que está diseñando la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz. Si el primero fue la foto de ambas en Valencia junto a Mónica Oltra (Compromís), Fátima Hamed (MDyC) y Mónica García (Más Madrid), la instantánea de este domingo es «la continuidad» de aquella, afirmó la regidora de la Ciudad Condal, que auguró que se volverán a repetir esto encuentros: «Después de Barcelona habrá mucho más. Esto es imparable, entre diversas nos juntaremos».

Hay mucha ilusión entre los militantes del espacio político situado a la izquierda del PSOE por recuperar un proyecto común, aunque en las directivas de partidos como Compromís, Más País o del propio Podemos, aún hay dudas del encaje final. El proyecto de Díaz es aún embrionario, pero nadie quiere quedar relegado a un papel secundario en una hipotética coalición.

En esta ocasión, en la foto estaba también el ministro de Consumo y coordinador de Izquierda Unida, Alberto Garzón, aunque las ministras de Podemos Ione Belarra e Irene Montero excusaron su presencia por «motivos de agenda» (en el acto 'Otras políticas' de Valencia no estuvieron invitadas). Eso sí, la primera envió un vídeo en calidad de secretaria general del partido morado en el que auguraba que «en los próximos meses nos espera una etapa fascinante y prometedora , para ello vamos a necesitar todas las manos y todas las miradas». La dirigente más destacada de su formación en la cita fue Lilith Verstringe, secretaria de Organización, que actúo como convidado de piedra. Estaba sentada en primera fila, pero no intervino en ningún momento.

El que sí lo hizo fue Garzón, que ya había señalado la semana pasada, una vez más, a Díaz como cabeza de lista de la candidatura. «Tenemos por delante una oportunidad política que no debemos desaprovechar, trabajar conjuntamente. Lo importante es el qué y no el quién, es ahí donde nos tenemos que encontrar», señaló el ministro.

Pero fue Díaz, que no ostenta cargo orgánico alguno en ninguna de las formaciones participantes en el encuentro, la que se llevó la gran ovación de la jornada. La vicepresidenta segunda no se refirió en ningún momento al acto de Valencia, del que sigue opinando que no fue el nacimiento «de nada» y solo una oportunidad para «dialogar». En cambio, sí defendió la necesidad de «tejer alianzas».

Liderazgo

Colau fue, de nuevo, la más clara en apostar por el futuro «frente amplio» y redobló la presión sobre Díaz para que se postule como candidata electoral del mismo. Aunque reconoció que esta «nunca» quiso ser presidenta ni una líder mundial, no le dejó otra elección y aseguró que «le ha tocado serlo porque España necesita un liderazgo como el suyo».

La alcaldesa de Barcelona reculó posteriormente y explicó que no quiere «forzar»a Díaz a ser candidata en las futuras elecciones generales. «Jamás lo voy a hacer y aquí lo digo. Habrá que respetarla siempre, sea cual sea su voluntad, y ya tomará esa decisión», zanjó. También acusó a sus adversarios de ser quienes quieren que encabece el proyecto y no ministra de Trabajo para poder «atacarla políticamente, en vez de poner en valor el grandísimo trabajo que está haciendo». Aún así, Colau repitió que el acto en Valencia «no fue una anécdota» y considera que es «imparable la ilusión y la esperanza que surgieron aquella jornada».