El Rey y Aragonès se saludan el pasado junio en la cena anual del Cercle d'Economia. / f. Gómez /EFE

El Rey vuelve a Barcelona para entregar despachos a jueces un año después

Ningún miembro de la Generalitat participa en la ceremonia pero don Felipe y Aragonès coincidirán luego en los premios de Foment

R. C. Madrid

El Rey regresa este lunes a Barcelona para presidir la entrega de despachos a los nuevos jueces. Será el sexto viaje del monarca a la Ciudad Condal después que el Gobierno le pidiera el año pasado que, por motivos políticos, eludiera su asistencia a la tradicional ceremonia en la que los recién salidos de la Escuela Judicial quedan investidos. Aquel requerimiento, nunca verbalizado oficialmente, desató una enorme polémica. Desde entonces, las cosas han cambiado de manera notable aunque la presencia del Jefe del Estado en Cataluña sigue despertando recelos entre buena parte de sus representantes institucionales .

En septiembre de 2020, cuando el Consejo General del Poder Judicial cursó la habitual invitación al Jefe del Estado, el clima político en Cataluña aún se resentía de los coletazos del 'procés'. Quedaban pocos días para el aniversario del 1de octubre, se esperaba de forma inminente la sentencia del Tribunal Supremo que inhabilitaría al presidente de la Generalitat Quim Torra tras su condena en firme por un delito de desobediencia y el Gobierno había iniciado ya sus contactos con los grupos que facilitaron la investidura de Pedro Sánchez, entre ellos Esquerra, para sacar adelante los Presupuestos.

El hecho de que, para evitar que el ambiente se caldeara aun más, se impidiera la presencia del monarca en un acto que llevaba presidiendo anualmente desde que asumió la jefatura del Estado, en 2014, fue interpretado desde múltiples sectores como una cesión al independentismo. La polvareda no hizo, además, sino aumentar cuando el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, aseguró a los nuevos jueces que el propio don Felipe le había telefoneado para transmitirle que le «hubiese gustado» acompañarle.

La actitud posibilista del actual presidente catalán ha suavizado el boicot institucional al monarca pero solo en parte

En lo que va de 2021, sin embargo, los viajes del Rey a Barcelona han sido relativamente frecuentes. La llegada a la presidencia de la Generalitat de Esquerra –que, desde una posición más posibilista que la de Junts per Catalunya plantea la consecución de la independencia como una batalla de muy largo plazo– ha supuesto también un cambio, no radical pero sí sustancial, en la relación con la Corona. Un cambio que ha ido acompañado de gestos de Sánchez como la mesa de diálogo sobre el futuro político de Cataluña y los indultos, el pasado julio, a los condenados por el intento de secesión de 2017.

Intereses ciudadanos

No a todos los actos con presencia de don Felipe en Cataluña han asistido representantes del Gobierno autonómico. El presidente Pere Aragonès rechazó, por ejemplo, acudir a la entrega de los Premios Princesa de Girona el pasado julio por considerar que su objetivo era «ensalzar a la Monarquía». Como principio, rehúsa, de hecho, estar en cualquier ceremonia convocada por la Casa del Rey. Sin embargo, a diferencia de su antecesor, desde el primer día aseguró que la presencia o no del Rey no sería lo que determinaría su participación en reuniones o eventos y que se regiría por aquello que pueda servir a los intereses de la ciudadanía catalana.

En esta ocasión, ni Aragonès ni ningún otro miembro del Ejecutivo catalán acudirán al acto que presidirá el monarca, a mediodía, en el Auditori de Barcelona, junto a Lesmes y el director de la Escuela Judicial, Jorge Jiménez. Entre otras cosas, porque, como la Monarquía, el Poder Judicial es otra de las instituciones del Estado denostadas por los secesionistas. Sin embargo, el presidente de la Generalitat y don Felipe sí coincidirán, a última hora de la tarde, en el acto de Foment del Treball en el que se entregarán las medallas conmemorativas de los XIV Premis Carles Ferrer Salt.

En esa cita, organizada por la patronal catalana, también estará la alcaldesa de Barcelona, Ada Coalu, que como Aragonès dio plantón al Rey el pasado septiembre en su visita al Salón del Automóvil, además de la la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, y los presidentes de Valencia, Ximo Puig; de Baleares, Francina Armengol; y de Aragón, Javier Lambán . Está previsto que tanto el Rey como el jefe del Govern pronuncien sendos discursos.