Marta Vilalta, secretaria general adjunta y portavoz de la formación republicana. / Efe

ERC y Bildu apremian a Sánchez con las Cuentas pero sin líneas rojas

Los republicanos pactan con la izquierda abertzale y no con Junts las enmiendas parciales a los Presupuestos

CRISTIAN REINO Barcelona

Superada la enmienda a la totalidad de los Presupuestos Generales del Estado, en la que el Gobierno contó con el apoyo, entre otros, de ERC y EH Bildu, las dos formaciones independentistas, una catalana y la otra vasca, hicieron ayer frente común y sumaron sus 18 escaños en el Congreso para presionar al Gobierno central de cara a la votación final de las cuentas.

Esquerra y EH Bildu celebraron ruedas de prensa simultáneas para fijar una posición común ante la negociación de los Presupuestos. Ambos grupos tendieron la mano al Ejecutivo, si bien los dos coincidieron en que el Gobierno aún tiene que moverse más y ceder ante sus demandas para ganarse su voto favorable, como el de hace doce meses.

El grupo republicano y la izquierda abertzale expresaron que tienen voluntad de ser útiles y de no bloquear, pero al mismo tiempo advirtieron al Gobierno de que sus votos «no son gratis» y que el Gobierno tiene aún que ganarse este respaldo. «Por lo que hemos visto, aún no es suficiente para ganarse nuestros votos», afirmó Marta Vilalta, secretaria general adjunta y portavoz de la formación republicana. Hacen falta «hechos constructivos» porque «no vale solo con decir que la alternativa es peor», señaló desde la sede de Bildu, Arnaldo Otegi, coordinador general de la formación nacionalista vasca. El Gobierno tendrá que ganarse nuestro apoyo, «si es que quiere «seguir manteniendo la ventana abierta de oportunidad», añadió la portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua.

Los socios del Ejecutivo, en cualquier caso, no quisieron poner líneas rojas, como sí hizo ERC con la defensa del catalán en la ley del audiovisual para no presentar una enmienda a la totalidad de las cuentas del Gobierno. «La pelota está en el tejado del Gobierno de PSOE y Unidas Podemos», dijo Otegi. «Tenemos la voluntad de que el recorrido acabe satisfactoriamente con la aprobación de los presupuestos, pero eso no está en nuestra mano ni en la de ERC, está en la mano de este Gobierno», añadió. Los secesionistas vascos y catalanes instan al Ejecutivo a responder de manera favorable a algunas de sus demandas, presentadas como enmiendas conjuntas. Se da la circunstancia, de que ERC ha elegido como socio para presentar estas enmiendas conjuntas a EH Bildu y no a Junts, su socio en el Govern de Cataluña. Entre otras cuestiones, exigen que la actual comisaría de la Policía Nacional en la calle Vía Layetana de Barcelona, convertida en un icono para el nacionalismo, que siempre acude a protestar durante las manifestaciones, sea traspasada a la Generalitat para su conversión en un museo sobre la memoria.

«Pobreza menstrual»

También reclaman la cesión del fuerte de San Cristóbal así como los terrenos anexos al Gobierno foral de Navarra. En materia de feminismo e igualdad, los dos partidos independentistas, que tienen suscrito un acuerdo estratégico para hacer piña en el Congreso, reclaman na rebaja del IVA para los productos de higiene femenina, del 10% al 4%, para acabar con la «pobreza menstrual». Y piden asimismo, que a los Mossos se les aplique el mismo régimen de jubilación que a la Policía Nacional y a la Ertzaintza y que se cree un fondo para las víctimas del amianto.

La presión de las dos formaciones independentistas se produjo el día después de la elección en el Congreso, y con los votos de PSOE y Unidas Podemos, de Enrique Arnaldo como magistrado del Tribunal Constitucional, extremo que «no ayuda» a la hora de apoyar al Gobierno, según ERC. Pero también después de que socialistas, Podemos, ERC y el PNV acercaran posiciones pactando que los interinos con 5 años de antigüedad pasarán a fijos sin opositar.