El portavoz del PNV, Aitor Esteban, durante su intervención en el Congreso de los Diputados. / ep

Los socios de Sánchez presionan para desbloquear la Ley de Memoria

El Congreso rechaza una fórmula para poder juzgar los crímenes del franquismo de lesa humanidad o genocidio

X. GARMENDIA Madrid

Como dictaba el guion, el Congreso rechazó este martes la proposición de ley presentada por varios socios parlamentarios del Gobierno para poder juzgar crímenes del franquismo. Pero más allá de la discusión legal, moral e histórica sobre el asunto, tensa por momentos, en lo que se convirtió el debate fue en un ejercicio de presión al Ejecutivo de Pedro Sánchez para que acabe con los retrasos en la tramitación de la Ley de Memoria Democrática, cuyo proyecto se aprobó en el Consejo de Ministros el pasado julio.

ERC, PNV, EH Bildu, Más País, Compromís, Junts, CUP y BNG hicieron frente común para incorporar al Código Penal una disposición en la que se reconozca el derecho de acceso a la justicia por parte de víctimas y familiares. En concreto, buscaban incluir que no se impida el juicio de delitos «de genocidio, lesa humanidad, y contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado». El PSOE tumbó dicha pretensión al escudarse en que vulneraría el principio de retroactividad.

A sabiendas de que la iniciativa no prosperaría, los socios parlamentarios del Gobierno incidieron en la necesidad de ratificar cuanto antes la Ley de Memoria. Un paso que ERC fía a tres condiciones, según señaló su diputada Carolina Telechea: «Reparar el expolio franquista, declarar la ilegalidad plena del régimen y derogar la Ley de Amnistía de 1977».

Por su parte, el socialista Indalecio Gutiérrez conminó a los republicanos y al resto de grupos a validar el proyecto tal y como está, «ahora con mayor motivo porque los herederos ideológicos de la dictadura tienen cada vez mas auge en la sociedad», dijo en referencia al pacto PP-Vox en Castilla y León.