Pedro Sánchez saluda este lunes a Pere Aragonès. / AFP / Atlas

Sánchez y Aragonès se emplazan en Barcelona a dialogar para buscar soluciones

El presidente del Gobierno apuesta por la «concordia», el «reencuentro», por dar pasos que permitan avanzar y promete valentía y generosidad, mientras el presidente catalán apuesta ante el dirigente socialista por la amnistía y la autodeterminación

CRISTIAN REINO Barcelona

Tres días después de su primera conversación telefónica, el presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, han coincidido esta mañana en Barcelona, en un acto de la patronal catalana Fomento del Trabajo, en la que se han saludo por primera vez desde la investidura del jefe del Ejecutivo catalán. Apenas un saludo protocolario, puño contra puño, y un «bon día», los dos mandatarios han presidido el acto de la patronal catalana, en el que se ha homenajeado al grupo Godó, pero ni han entrado juntos al acto ni apenas se han dejado ver juntos.

Ambos se citaron días atrás a una reunión presencial en la Moncloa durante este mes de junio y los dos presidentes se han emplazado esta mañana a profundizar en el diálogo para resolver la cuestión catalana. Eso sí, han verbalizado en público sus enormes diferencias sobre cómo afrontar la cuestión catalana. Sánchez ha apostado por la «concordia» y el «reencuentro», aunque se ha comprometido a afrontar esta etapa con «valentía y generosidad», mientras que Aragonès ha abogado por «abrir una etapa de diálogo y negociación» donde todas las posiciones «se han de respetar y de escuchar» en «igualdad». «Hay que poner soluciones», ha instado Aragonès al presidente del Gobierno, al que ha dejado claro que la propuesta que defenderá el Govern catalán en la mesa de diálogo será la «amnistía» y la «autodeterminación». «No es normal», ha dicho Aragonès, que haya presos y exiliados y que Cataluña no pueda decidir su futuro a través de un referéndum. «Demos paso a la resolución» del conflicto y a «salir del bloqueo», ha defendido el dirigente republicano. «No será fácil», ha expresado, pero es una «oportunidad» y una «obligación» iniciar «sin demoras» el camino para encontrar soluciones.

En su alocución, el presidente del Gobierno, cerrando el acto, ha replicado al jefe del Ejecutivo catalán que non son las «posiciones maximalistas» las que permitirán recobrar la convivencia y ha emplazado a recorrer un camino «juntos», com mirada de futuro a largo plazo. «Pido a todos, valentía y sentido de la responsabilidad», ha señalado y «dejar atrás la crisis, el conflicto y el enfrentamiento». «Hemos vivido mucho tiempo en dilemas estériles, hace falta dar pasos que permitan avanzar», ha asegurado el presidente del Gobierno, en su primer encuentro, breve, con el nuevo presidente de la Generalitat. «No busquemos revanchas, sino soluciones, con pragmatismo, honestidad y sentido común», ha añadido. «Tenemos que ser generosos, responsables, y tenemos que esforzarnos unos y otros. Me gustaría que dejáramos atrás la dialéctica estéril que ha impregnado también la política española en los últimos años de 'Los unos y los otros' y apostar por un nuevo 'Nosotros«, ha rematado. »Ha llegado el momento de dar pasos que nos permitan de una vez avanzar: con decisión, con serenidad y con sentido de la justicia, buscando en todo momento el beneficio del conjunto de la ciudadanía por encima de la pequeñez de los intereses partidistas o de los cálculos electorales«, ha concluido

El encuentro entre ambos llega en pleno debate sobre los indultos a los presos del 'procés'. El Gobierno ha dado a entender que los aprobará antes del verano. Al respecto, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, en un artículo publicado en el Ara y en La Sexta, ha afirmado esta mañana que las medidas de gracia pueden «aliviar el conflicto» y ha admitido por primera vez que la vía unilateral no funciona. Sobre los indultos, cree que son «gestos que pueden aliviar el conflicto, paliar el dolor de la represión y el sufrimiento de la sociedad catalana, y cualquier gesto en la línea de la desjudicialización del conflicto ayuda a poder recorrer este camino». Junqueras cree que el independentismo necesita sumar más adeptos. Y apuesta por la vía escocesa y aboga por aparcar la unilateral. «Hoy seguimos creyendo que la mejor vía para hacerlo, como siempre hemos defendido, es la vía escocesa. La vía del pacto y el acuerdo, la vía del referéndum acordado. Es la opción que genera más garantías y reconocimiento internacional inmediato. Porque sabemos que otras vías no son viables ni deseables en la medida en que, de hecho, nos alejan del objetivo a alcanzar», ha rematado.

En el acto de Fomento del Trabajo, los empresarios han instado a los dos presidentes a que «dialoguen y no se cansen de dialogar». Cataluña y España, ha afirmado el presidente de la patronal catalana, Josep Sánchez Llibre, que necesitan «volver a la normalidad». «Los empresarios necesitamos seguridad jurídica y estabilidad política», ha asegurado. «Ojalá», se ha conjurado, que este acto sea el «inicio» de la solución al pleito catalán.