El presidente valenciano, Ximo Puig / EP

Valencia pide a Sánchez que castigue a las comunidades que bajan los impuestos

El presidente valenciano busca que en la distribución de los ingresos del Estado se tenga en cuenta si las automonías pretenden el «desarme fiscal»

Cristina Vallejo
CRISTINA VALLEJO

La disputa fiscal alcanzó este viernes una nueva dimensión después de que el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, le pidiera a Pedro Sánchez que tenga en cuenta la política fiscal que aplican los distintos gobiernos regionales a la hora de distribuir la financiación autonómica. «Si hay algunas comunidades autónomas que pretenden el desarme fiscal, que el esfuerzo fiscal también se compute a la hora de redistribuir los ingresos del Estado», explicó Puig en el marco de una reunión en Valencia con el presidente del Gobierno, que acudía a otro acto.

La sugerencia de Puig, además de abrir un nuevo frente en la batalla desatada a raíz de la nueva estrategia impositiva de Andalucía, podría implicar la inclusión de un indicador adicional en el cálculo del sistema de financiación autonómica, pendiente de revisión desde hace una década. Se prevé que el próximo martes, durante el debate de política general, el presidente valenciano presente la reforma fiscal que está diseñando para ayudar a las clases trabajadoras a sobrellevar la subida de precios.

Puig también se manifestó contrario a la supresión del impuesto de Patrimonio: «Oportuno no parece». «Ha habido otro tiempo en que podría tener sentido, pero desde luego ahora no lo tiene», señaló. Así lo manifestó después de que Andalucía haya eliminado el gravamen siguiendo la estela de Madrid y Murcia anticipara que también contempla esa posibilidad. Además y también este viernes, el nuevo presidente gallego, Alfonso Rueda, comunicaba la ampliación de la bonificación del impuesto de Patrimonio en esa región desde el 25% actual hasta el 50%.