El PSOE intensifica los ataques contra Feijóo antes del debate en el Senado

El líder del PP celebra la comparecencia del presidente «aunque sea para hablar sólo un poco» y confía en que se aparquen los insultos

ANDER AZPIROZ | MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

El PSOE pisa a fondo en su recién estrenada estrategia de desacreditar a Alberto Núñez Feijóo como posible inquilino de la Moncloa tras las elecciones previstas para finales de 2023. A seis días del cara a cara que mantendrán Pedro Sánchez y el líder de la oposición a cuenta del ahorro energético, los ministros socialistas salieron en tromba para criticar el inmovilismo del gallego, al que desde Ferraz se trata de «desenmascarar» como un candidato moderado. Uno de los argumentos que ya esgrimió el pasado domingo el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, es que el presidente de la formación conservadora «no se lee los papeles». O lo que es lo mismo, que en materias como la crisis energética o la ley de Igualdad desconoce los contenidos de las normas aprobadas en el Congreso, y que contaron con el voto en contra del PP.

En opinión de Bolaños, Feijóo padece «sudores fríos» al saber que tendrá que debatir el martes con Sánchez en la Cámara alta. El titular de Presidencia no fue el único miembro socialista del Consejo de Ministros que, siguiendo las directrices de Ferraz, colocaron en su punta de mira al dirigente popular. Buena parte de la nueva estrategia del PSOEpasa por ensalzar las virtudes de liderazgo de Sánchez frente a un expresidente autonómico, por muchas cuatro mayorías absolutas consecutivas que haya obtenidas en su Galicia natal. En esta línea, la portavoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, valoró que no se sabe «qué es lo que quiere el PP» porque se le ha escuchado «decir de todo». Más aún, la también ministra de Política Territorial acusó a los de Feijóo de no tener más recursos políticos que los de recurrir a ETA. Lo hizo el mismo día del anuncio del acercamiento a cárceles del País Vasco de 'Txapote' o Henry Parot, dos de los terroristas más sanguinarios de la banda.

Desde el lado morado del Gobierno tampoco se ahorró tensión con el líder del PP. Para la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, «no hay diferencias con su predecesor Pablo Casado y Feijóo es «el mismo líder del PP de siempre», el mismo partido que en más de cuatro décadas de democracia «aún no ha conseguido liberarse de su ADN franquista».

Más insultos, más votos

En Génova no gustan nada las formas utilizadas por el PSOEy la Moncloa. El líder conservador pidió este miércoles bajar el diapasón y aparcar la escalada verbal para poder «hablar de España sin insultar a nadie». Aunque quisiera un «debate general», Feijóo celebró que Sánchez comparezca para confrontar el modelo energético con él. «Aunque sea para hablar sólo un poco», afirmó durante el inicio del curso en Andalucía.

El dirigente gallego aseguró que sus oídos están hechos a los exabruptos porque a lo largo de su carrera política le han insultado y «mucho». «En Galicia, ha sido el deporte de los nacionalistas, podemitas y socialistas, pero cuanto más me insultaban, más votos y más mayorías absolutas sacaba», dijo. A lo que no está acostumbrado, reconoció, es a que «Sánchez insulte a los españoles maquillando la realidad». Es lo que a su juicio está haciendo el presidente del Gobierno, y lo que teme que vaya a hacer el martes en su cara a cara.

El presidente del PP reclamará a Sánchez que «abandone la vía de la imposición» y apueste por los «incentivos», proponiendo un sistema de «ayudas y bonificaciones» para particulares y empresas que logren bajar el consumo energético. Los conservadores quieren que las restricciones en materia energética se apliquen de forma exclusiva en las administraciones públicas

Feijóo insistirá en la necesidad de el Gobierno baje el IVA del gas del 21% al 5% –como lleva reclamando desde julio– y que incentive «el ahorro de las familias» para hacer frente a la espiral inflacionista. Reafirmará, además, su apuesta por alargar la vida de las nucleares, apostar por las centrales térmicas y aumentar la producción hidráulica.