El presidente de la Generalitat Pere Aragonès. / EFE

La ANC presiona a Aragonès y sitúa la independencia antes de 2025

Dolors Feliu, la nueva presidenta de la Asamblea, critica a los partidos secesionistas y carga contra el Govern catalán

CRISTIAN REINO Barcelona

Dolors Feliu fue elegida el sábado pasado nueva presidenta de la ANC, motor movilizador del independentismo durante el 'procés'. Sustituye en el cargo a Elisenda Paluzie, que ha cumplido dos mandatos. Feliu es abogada y ha trabajado como alta ejecutiva del Govern catalán en su equipo jurídico. Ha militado en Convergència, PDeCAT y concurrió en 2015 en las listas de Junts pel Sí. En su primera comparecencia pública tras su investidura en el principal lobby independentista, ha mostrado prisa para volver a reactivar el 'procés' y ha fijado como horizonte para la secesión de Cataluña como «muy tarde» antes de 2025. En concreto, antes de febrero de 2025, que es cuando están previstas las elecciones autonómicas catalanas. «Hay que marcar un horizonte, un objetivo. Ahora toca hacer efectiva la independencia», fueron sus primeras palabras tras ser escogida presidenta el sábado pasado. Le acompañan en la cúpula de la entidad soberanista Jordi Pesarrodona y Uriel Bertran.

La ANC es en estos momentos el principal valedor de la vía unilateral. La presidenta de la entidad ha asegurado en la Ser que sería deseable hacer un referéndum acordado como pretende Pere Aragonès. Pero a su juicio no será posible porque el diálogo entre el Gobierno y la Generalitat no funciona, por lo que ha abogado por la independencia a las bravas. «No podemos continuar esperando», ha afirmado.

La principal tarea de la ANC que hereda Feliu es trata de volver a movilizar al independentismo. Que regrese a la calle, como en los años del 'procés'. La dirigente nacionalista, que ocupa el cargo que en el pasado lideraron destacados líderes del secesionismo como Carme Forcadell o Jordi Sànchez, ha responsabilizado a los partidos de la situación del movimiento independentista. No son suficientemente independentistas, ha criticado. A su entender, las formaciones que se autodenominan secesionistas «no tienen proyecto» en este sentido. Las críticas contra los partidos también van dirigidas contra el Govern, sustentado por ERC y Junts. «Hay mucha decepción de mucha gente de base independentista. Del primer año del Govern, el balance que hago es que se han intentado políticas que no han tenido frutos. Hay que mover ficha para salir de un inmovilismo total por lo que se refiere a la independencia o la lengua», ha señalado. Feliu mantiene la advertencia al Gobierno catalán y a los partidos nacionalistas de impulsar una lista electoral desde la ANC para las próximas elecciones, una cuarta formación que amenaza con atomizar aún más el voto independentista.