El presIdente del grupo confederal de Unidas Podemos en el Congreso, Jaume Asens. / EFE

Unidas Podemos dará la batalla por subir el SMI «lo antes posible»

Los morados creen que «hay margen» para llegar hasta los 1.049 euros al mes y urgen al PSOE a aplicar «ya» el impuesto a la banca y eléctricas

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

En septiembre, con el inicio del nuevo curso político, se abrirá la última ventana de oportunidad para que el Gobierno de coalición trate de aprobar todas las leyes que tiene pendientes. En Unidas Podemos están dispuestos a exprimir desde «ya» lo que queda de legislatura para sacar adelante su programa social antes de las elecciones y, por ello, el presidente del grupo parlamentario morado, Jaume Asens, dejó claro este jueves que su partido dará la batalla para que se suba «lo antes posible» el Salario Mínimo Interprofesional (SMI)hasta los 1.049 euros al mes en 14 pagas (el 60% del salario medio en España). También confirmó que ya existen conversaciones al respecto entre la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. «Es urgente», le trasladó la líder gallega al jefe del Ejecutivo el 1 de agosto.

Esta vez, en Unidas Podemos creen tener al PSOEde su lado y confían en que lo que interpretaron como un «giro a la izquierda» del propio Sánchez durante el debate de estado de la nación sea la hoja de ruta que marque lo que resta de tiempo hasta las próximas generales. «En las otras ocasiones nos decían que sería catastrófico para la economía, pero ha pasado justo lo contrario, la economía ha salido fortalecida. Necesitamos que los salarios suban para evitar que esta crisis la paguen los de siempre», aseguró Asens en una entrevista en RNE.

Razones para confiar en ello no les faltan. El propio presidente, durante su gira por los Balcanes a finales de julio, ya dejó claro que el alza del salario mínimo iba a ser «una de las tareas que tenemos que abordar en el próximo otoño». En todo caso, la fuente de discrepancias pasa esta vez por las prisas de Podemos.

Paralelamente, en Ferraz hay voces que observan con cierto recelo la posibilidad de emprender una nueva subida del SMI cuando Europa se prepara para afrontar un invierno espartano, marcado por las amenazas del presidente ruso, Vladimir Putin, de cerrar el grifo del gas. Aunque esta vez, no está alineada con esta visión la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, que antes del verano planteó en una reunión con patronal y sindicatos la posibilidad de integrar el alza del SMI en el pacto de rentas.

Todo después de que seis meses antes la también ministra de Economía se hubiera enfrentado a Díaz cuando la coalición discutía por el incremento hasta los 1.000 euros al mes, cifra que actualmente está en vigor.«Vienen curvas, y lo que hay que hacer es no perder la vista de la carretera y mantener firme el volante», advirtió la propia Calviño hace un par de semanas.

Lejos de la inflación

Lo cierto es que, de momento, lo único que hay formalmente sobre la mesa es la convocatoria del comité de expertos que asesoran al Gobierno sobre la subida del salario mínimo, fijada para el 2 de septiembre. En junio del año pasado, este sanedrín señaló al Gobierno varios rangos y escenarios de subidas. En el más elevado, el salario mínimo debía alcanzar los 1.049 euros en 14 pagas en 2023 para cumplir con ese objetivo del 60%. El incremento sería del 4,9%, un porcentaje que aún se sitúa lejos de la inflación que se prevé a cierre de 2022, un 8,13%, según las estimaciones del Consejo General de Economistas. Por ello, tocará analizar si estos cálculos siguen vigentes o es necesario actualizarlos por la delicada situación económica.

En ese contexto, los morados también apremian al PSOEa establecer ya los impuestos a los beneficios extraordinarios de la banca y eléctricas. «Ahora que hablamos del ahorro energético, una de las medidas que deben adoptarse cuanto antes es el impuesto a las eléctricas y a la banca», afirmó Asens. Para Podemos esta es una cuestión capital antes del próximo ciclo electoral.