La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y el ministro de Consumo, Alberto Garzón, llegan ayer al pleno del Congreso. / EFE

Los roces entre Podemos e IU preludian la batalla por el proyecto electoral de Díaz

La vicepresidenta desvelará este viernes el núcleo duro de Sumar mientras Garzón pide enterrar la marca Unidas Podemos

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

El fracaso de la coalición de izquierdas Por Andalucía en las elecciones del 19 de junio enrareció el ambiente que reinaba en el espacio político de Unidas Podemos. Desde entonces, los roces entre Podemos e Izquierda Unida se han repetido hasta el punto de que en ambas formaciones empiezan a preparar candidaturas por separado para las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2023. Nada está decidido aún y la intención sigue siendo volver a concurrir juntos. Pero al mismo tiempo, estas diferencias han oscurecido el nacimiento de otro proyecto político, Sumar, liderado por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, quien desvelará este viernes los nombres de su primer núcleo duro. De la lectura de los nuevos coordinadores -y de las facciones a las que estos representen- se podrá deducir el estado de las relaciones entre todos los actores del espacio. Las miradas de los partidos de izquierda, que aspiran a obtener un lugar privilegiado en el frente amplio que pueda surgir, están puestas, por tanto, en dicho anuncio.

Lo único claro por ahora es que el 'pacto de los botellines', como se reconocen internamente, no atraviesa su mejor momento. La situación ha cambiado mucho desde que Pablo Iglesias y Alberto Garzón forjaron en 2016 una alianza para concurrir a aquellas generales de junio en una coalición formada por Podemos y sus confluencias junto a Izquierda Unida. Primero se eligió la denominación -Unidos Podemos, en masculino genérico- y tres años después, Unidas Podemos, la actual marca.

Pero tras las andaluzas, que supusieron un duro golpe para las izquierdas a la izquierda del PSOE, Garzón propuso a la secretaria general de los morados, Ione Belarra, en una reunión a finales de junio, enterrar un nombre que, entendía, estaba desgastado y forjar uno nuevo que sirviera para incluir también las siglas de IU. En Podemos constatan hoy que «aún no hay acuerdo al respecto de las marcas que van a concurrir a las municipales y autonómicas». Pero los morados, en todo caso, apuestan por una denominación que sea reconocible, no por «nuevos experimentos» que aboquen a un mal resultado, como ocurrió con Por Andalucía. En otras comunidades, por ejemplo, se ha apostado por nomenclaturas que no generan dudas entre los votantes como Unidas por Extremadura, Galicia en Común o Elkarrekin Podemos en el País Vasco.

Además, en Navarra Podemos, IU, Batzarre e Independientes han labrado un acuerdo para concurrir juntos a las elecciones bajo la candidatura de 'Contigo Navarra'. En La Rioja, las dos principales fuerzas del espacio confederal también han sellado una alianza. Mientras hay regiones donde Podemos e IU han concurrido por separado a las elecciones, como es el caso de Asturias, Murcia o Aragón. «La marca depende de los partidos en cada territorio (...) Ellos decidirán la marca, pero el espacio político goza de buena salud», se empeñó en remarcar este jueves Garzón.

Pero la denominación solo constituye la punta del iceberg de unas diferencias que cada día se acentúan más. Todo pese a que estas no son tan programáticas como de objetivos. En ese contexto, Podemos ha pasado a calificar el proyecto de Díaz como «aliado político», mientras que IU apuesta por la integración total en la coalición que surja de Sumar.

Votos diferentes

Las fricciones también se han trasladado al terreno parlamentario. En algunas votaciones importantes, como la de la semana pasada con motivo del debate en el Congreso por la adhesión de Suecia y Finlandia a la OTAN, Podemos, que ostenta la portavocía del grupo parlamentario de Unidas Podemos en la figura de Pablo Echenique, no supo hasta última hora el sentido del voto de sus compañeros de IU. Estos optaron finalmente por el 'no' (excepto Alberto Garzón, por formar parte del Gobierno como ministro de Consumo), mientras que los morados se abstuvieron.

Los choques se han proyectado en los últimos meses en la convivencia del Gobierno. A finales de julio, Belarra forzó el cese de su secretario de Estado para la Agenda 2030 y líder del PCE, Enrique Santiago, y lo sustituyó por la secretaria de Organización de Podemos, Lilith Verstringe. Y un mes antes, en plena campaña andaluza marcada por lo que los morados consideraron una imposición de Izquierda Unida de la cabeza de lista, Inma Nieto, Irene Montero destituyó a su jefa de gabinete en el Ministerio de Igualdad y número dos del PCE, Amanda Meyer, tras perder su confianza.

La incógnita de los «grandísimos profesionales» que atraerá Sumar

La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, desvelará hoy uno de los secretos mejor guardados de Sumar. La líder gallega dará a conocer los nombres del equipo de coordinadores sectoriales de la plataforma que redactarán el programa político. O lo que es lo mismo: su primer núcleo duro.

Díaz ya anunció que esta convocatoria iba a suponer un «hito importante» para su proyecto y destacó que destacó que estos coordinadores son unos «grandísimos profesionales». De esta forma, aludía a su perfil técnico y reconocida trayectoria en diferentes áreas. La idea es que a finales de año o principios de 2023 estén listas las bases programáticas y la vicepresidenta tenga decidida su candidatura a las próximas generales.

La lista ha alentado todo tipo de especulaciones entre las distintas fuerzas políticas que componen el espacio político situado a la izquierda del PSOE, especialmente entre Podemos, Izquierda Unida o Más País, que aspiran a tener un papel relevante en un proyecto que podría alumbrar un «frente amplio» para concurrir a las generales del año que viene. Todo después de que la propia Díaz haya renunciado a que su proyecto participe en las locales y autonómicas del próximo mayo.

Horas antes, Podemos reunirá a su comité electoral para cerrar las listas de sus candidaturas a dichas municipales y regionales. Un encuentro que ya estaba previsto desde hace meses, según explican fuentes del partido morado, que ya se preparan ante la eventualidad de concurrir en solitario a estos comicios.