Héctor Gómez. / EFE

«La derecha no hace oposición al Gobierno, hace oposición a España»

Elegido por Sánchez para tejer acuerdos parlamentarios y marcar al PP, el diputado tinerfeño tiene el reto de afianzar la estabilidad

LORETO GUTIÉRREZ Madrid.

- ¿Cómo lleva el salto a primerísima línea de la política parlamentaria nacional?

- Con normalidad pero con mucha responsabilidad. Es un puesto de gran exposición pública, pero en una organización con el recorrido del PSOE todos tenemos que estar preparados para asumir las responsabilidades que se nos encomiendan. En este un momento crucial para nuestro país, en proceso de salir de la crisis provocada por la pandemia, lo afronto con máxima ilusión y con el apoyo de un magnífico grupo parlamentario.

- ¿Cuánto ha tenido que ver en la decisión de nombrarle portavoz su contundente réplica al PP durante la reciente comparecencia del ministro de Exteriores en el Congreso?

ESTABILIDAD«El propósito claro de este Gobierno es llegar al final de la legislatura» INMIGRACIÓN«Europa tiene que diseñar una estrategia ambiciosa para el continente africano» VECINDAD«Hay razones para el optimismo sobre un nuevo marco de relación con Rabat»

- Cuando se toman decisiones de estas características creo que responden más a una trayectoria, a un recorrido y al desempeño de las responsabilidades asumidas, me refiero tanto a los compañeros que han entrado en el Ejecutivo como a Eva Granados en el Senado o a mi caso en el Congreso. Lo que ocurre es que después de prácticamente cinco años llevando la política internacional del partido socialista, ante situaciones que atentan contra la estabilidad de nuestro país como la que perpetra el PP, es evidente que he tenido intervenciones planteadas con mucha pasión.

- Su antecesora en la portavocía del PSOE, Adriana Lastra, logró trenzar acuerdos y recabar apoyos en momentos delicados. A usted le toca ahora mantener y reforzar esos apoyos, un reto que no se presenta nada fácil en una situación muy cambiante y sin mayorías claras.

- Hay que reconocer la labor desarrollada por Adriana Lastra y por Rafael Simancas, como anterior secretario general del grupo parlamentario socialista en el Congreso, porque han hecho un trabajo extraordinario. Nuestra voluntad, y desde luego la mía como portavoz, es potenciar la interlocución con los grupos parlamentarios que tienen voluntad de apoyar lo que ahora necesita España, aunque hay formaciones que están posicionadas en contra de todo aquello que venga de este Gobierno. Nuestras iniciativas están orientadas a potenciar la recuperación económica y la protección social, pero tenemos una derecha que está anclada en la negativa, en la confrontación, con el único propósito de optimizar cualquier oportunidad para desgastar al Gobierno. La derecha no hace oposición al Gobierno, hace oposición a España.

- El ruido permanente de la política genera un enorme hartazgo en la ciudadanía. ¿Ve posible revertir la crispación?

- La ciudadanía nos ha votado para que busquemos soluciones. Nosotros tenemos la mano tendida, pero hay ejemplos como la renovación de los órganos del Poder Judicial, el Tribunal Constitucional y el Defensor del Pueblo, advertimos que no hay voluntad por parte del principal partido de la oposición, del PP de Pablo Casado, de llegar a acuerdos. El PP tampoco apoyó el decreto que garantizaba la canalización de los recursos europeos y en Europa se dedica a pregonar lo contrario, estamos hablando de una batería de contradicciones que no invita a pensar que vaya a cambiar de actitud. El Gobierno siempre ha estado en la vía del entendimiento y vamos a mantenernos en esa posición, abiertos a la posibilidad de pactar, de trabajar por el bien de España, a la espera de que el PP centre todo su esfuerzo en la contienda política cuando llegue el momento pero que también se preocupe por el interés general. Es momento de confluir y no de intentar imponer desde el lugar en el que se encuentran, donde le ha situado la ciudadanía, que es en la oposición.

- ¿Se agotará la legislatura?

- En la situación en la que nos encontramos, en fase de recuperación económica y de distribución de los recursos europeos, estamos absolutamente convencidos de que es necesario agotar la legislatura y con ese propósito estamos trabajando. Eso de entrada. Estamos cumpliendo con creces el acuerdo de Gobierno, superamos ya el 32% de los objetivos del pacto firmado con Unidas Podemos. Y en tercer lugar, en este momento estamos orientando todo nuestro esfuerzo a llevar a cabo una recuperación rápida y justa. Ese es el propósito de este Gobierno, con el objetivo claro de llegar al final de la legislatura.

- ¿Le preocupa que el fiasco de la ampliación del aeropuerto de El Prat ponga en riesgo la mesa de diálogo con el Govern y como consecuencia el PSOE se quede sin el apoyo del independentismo catalán?

- El Gobierno ha hecho su tarea, comprometiendo en un documento plurianual el importe para la modernización de El Prat, pero hemos detectado que no existe consenso suficiente en el Govern de Cataluña, por eso se paraliza el acuerdo alcanzado hace un mes. Esperamos que sean capaces de resolver la situación y en cuanto tengan definitivamente trazada la hoja de ruta volveremos a hablar. Pero eso no tiene por qué condicionar las conversaciones, porque el propósito que nos une que es el de dialogar. La palabra es un instrumento muy potente para evitar situaciones como las que se dieron en Cataluña hace unos años de confrontación máxima, de fractura de la sociedad. En esa situación estamos y confiamos en que próximamente se cierren ya las fechas para ese encuentro de diálogo.

- ¿Qué está haciendo el Gobierno para frenar la vertiginosa escalada del precio de la luz?

- Se han tomado numerosas iniciativas. El alza en la factura de la luz se está produciendo de manera generalizada en toda Europa, pero la diferencia es que España está actuando con carácter inmediato. El compromiso de este Gobierno es que a final de año por la factura de la luz no se haya pagado más que en 2018. Para eso ya se ha bajado el IVA de la luz del 21% al 10%, con una merma de 1.400 millones de ingresos para las arcas públicas. Y se tramitan dos proyectos de ley, el de sostenibilidad del sistema eléctrico y el de la retribución del CO2 no emitido. El objetivo es descargar de la factura que llega a la ciudadanía determinados conceptos para minimizar el impacto. Ese es un compromiso firme que se va a cumplir.

- ¿Hay algún avance en la recuperación de las relaciones bilaterales con Marruecos?

- Hay señales que invitan al optimismo en cuanto a establecer un nuevo marco de relación, que debe pivotar sobre criterios de buena vecindad, el respeto a la ley y al derecho internacional, y en ese ámbito nos vamos a mover. Lo que ocurrió en Ceuta nunca debería haber pasado y lo lamentamos. Marruecos en un socio estratégico en el fenómeno migratorio que tanto nos preocupa y al que desde España y la UE debemos dar respuesta porque se prevé que en menos de treinta años se duplique la población en el continente africano. Es un enorme desafío y confiamos que con la labor del ministro Albares las relaciones se puedan fortalecer y se puedan reeditar vínculos muy estrechos.

- Pero mientras el flujo migratorio continúa. ¿Qué se está haciendo mal para que cientos de personas sigan muriendo a las puertas de Canarias en su intento de llegar a Europa?

- Hay asignaturas pendientes en el conjunto de la comunidad internacional. Tenemos que entender que en este momento Europa tiene que ser ambiciosa, y la ambición de la Unión Europea no puede quedarse en un pacto de migración y asilo, no es suficiente con un reparto solidario entre los países miembros, hay que diseñar una estrategia en origen con inversiones para facilitar la mejora de las condiciones de vida, que se puedan desarrollar proyectos vitales en el continente africano. Y a corto plazo pasa por prestar ayuda humanitaria, dar cobertura de urgencia. Pero es momento de que Europa se manifieste. Igual que la UE ha dado respuesta a la pandemia con apoyos ambiciosos, e igual que tras lo sucedido en Afganistán tenemos que asumir que hay que reforzar la seguridad y la defensa comunitaria, la UE debe tener también como prioridad absoluta una estrategia para el continente africano.

- ¿Habrá aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ya sea con el respaldo de los empresarios o sin él?

- Queremos acuerdos que pivoten sobre el diálogo social. Los sindicatos ya se han mostrado favorables y en otras ocasiones ya hemos vivido situaciones en las que parecía difícil el acuerdo y al final se pudieron alcanzar. En las negociaciones siempre hay que flexibilizar posiciones por ambas partes. Pero desde luego hay que fortalecer el mercado laboral que ha mostrado su fragilidad en la pandemia, sobre todo en territorios como Canarias, y dotar de buenas condiciones el SMI. Y ese fortalecimiento viene también de la mano de la recuperación económica a lo largo de este año y que se prevé que en 2022 alcance los indicadores previos a la pandemia.

- Sánchez da por sentado que se aprobarán los Presupuestos estatales de 2022 al menos con los mismos apoyos que los de 2021. ¿Comparte esa certeza?

- Las sensaciones son buenas. Precisamente el jueves el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, anuncio una ronda de contactos con los portavoces parlamentarios con el objetivo de negociar los Presupuestos. La ministra de Hacienda también está muy implicada a fondo, y yo mismo como portavoz parlamentario. Hay mucho trabajo por hacer, pero el objetivo es aprobarlos lo antes posible y prueba de ello es que el proyecto estará en las Cortes a final de septiembre.

- El presidente canario, Ángel Víctor Torres, está convencido de que las islas van a estar bien tratadas en los nuevos Presupuestos. ¿Cómo diputado canario lo ve usted igual?

- El Gobierno y el grupo parlamentario socialista vamos a trabajar para recoger la sensibilidad de los diferentes territorios y explicar la necesidad de articular un presupuesto para 2022, imprescindible para seguir en la senda de recuperación. Con el presidente de Canarias la interlocución es fluida y permanente, como es lógico. Hay otras formaciones que anticipan críticas antes de conocer el contenido de los Presupuestos. Nosotros lo que queremos es tender puentes, dialogar y marcar puntos de encuentros con aquellas formaciones que no anteponen la táctica política a las prioridades de la ciudadanía.

- ¿Cómo se ve el PSOE canario desde la dirección federal del partido?

- Ángel Víctor Torres y su equipo han hecho una extraordinaria labor, hoy gobiernan en Canarias, con una solvencia clara pese a las enormes dificultades encontradas en el camino, que han condicionado la gestión de la pandemia. Es el secretario general y cuenta con la confianza de todo el partido tanto en el ámbito nacional como en las islas. Será la actual dirección del partido en las islas la que decida, junto a la militancia y la ciudadanía, porque el PSOE es una organización abierta, las líneas estratégicas de carácter orgánico y de políticas públicas para los próximos años. Estoy convencido de que del congreso regional que se va a celebrar entre el 19 y el 21 de noviembre, que es un ámbito de diálogo y de acuerdos, el PSOE canario va a salir más fuerte aún y va a seguir creciendo como organización de cara a las futuras citas electorales.

- ¿Se atisba en el horizonte un posible regreso de Carolina Darias a la política autonómica en una operación similar a la que llevó a Salvador Illa a la candidatura de la Generalitat?

- Carolina Darias está haciendo un gran trabajo en el Ministerio de Sanidad. Hay que ser consciente de que la política, y más en el momento actual, exige una dedicación plena, obliga a dedicar todo el tiempo y la energía posible para cumplir con la responsabilidad asumida. Darias está en este momento implicada al 100% en la política nacional y no creo que sea conveniente estar pensando en escenarios de futuro ante una realidad tan cambiante.

- ¿Comparte con Ángel Víctor Torres la opinión de que «sería bueno» que el líder de ASG, Casimiro Curbelo, se reintegrara en las filas del PSOE?

- Desde el ámbito de la dirección nacional, en permanente contacto y coordinación con el partido en Canarias, entendemos que esa es una decisión que en todo caso le corresponde al PSOE canario, y la dirección federal asumirá las decisiones que se adopten en el ámbito territorial.