La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, este miércoles en los pasillos del Congreso. / EFE

PSOE y Podemos se acusan de mentir sobre el gasto militar y enturbian el Presupuesto

Los morados alegan que la ministra de Hacienda les ocultó que la subida llegara hasta el 25,8% y Montero lo desmiente

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

La maratoniana negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) ha derivado en una nueva batalla en la coalición por el relato. Y otra vez con el gasto militar como patata caliente. Podemos, que en un principio parecía conforme con el acuerdo, acusa ahora a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, de haberle ocultado durante las conversaciones la cifra total del aumento en esta partida, que será un 25,8% mayor en 2023; e insiste en privado en que no conocieron este dato «hasta la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros del martes». Allí se desgranaron los detalles del pacto, pero sin la presencia de ningún ministro del partido morado. «¿Creen que los que se sentaron a negociar no preguntaron por una cuestión que era de la mayor actualidad?», argumentaba este miércoles, para desmentir a sus socios, la propia Montero en los pasillos del Congreso.

El nuevo disenso entre los socios, que incide en un dilema -el gasto militar- enraizado en la izquierda y hoy vigente por la guerra en Ucrania, planeó sobre la cumbre hispano-alemana celebrada en La Coruña. Tanto que el presidente del Gobierno tuvo que pronunciarse, a preguntas de los periodistas. Sánchez se escudó en la relevancia de estos Presupuestos para avisar a sus socios de que no son solo importantes para «la estabilidad» y para «la protección social», sino también porque transmiten «la fiabilidad» de España en el cumplimiento de sus compromisos con la OTAN y la UE.

El enredo al que se ha llegado dentro del Ejecutivo es tal que el intercambio verbal se mide al milímetro. «Claro que preguntamos a la ministra de Hacienda por el gasto militar durante las negociaciones, lo que ella oculta es que no se nos respondió», explican a este periódico fuentes cercanas a la dirección de Podemos. Lo cierto es el que el gasto militar era un asunto candente cuando se iniciaron las negociaciones presupuestarias, a principios de agosto. Los de Ione Belarra ya se opusieron en junio a cualquier subida en esta partida tras el compromiso alcanzado por Sánchez en la cumbre de la OTAN de Madrid. Entonces, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, llegó a pedir una reunión urgente de la comisión de seguimiento de la coalición para zanjar de una vez por todas la polémica. Pero la herida sigue abierta.

El primer encuentro entre PSOE y Unidas Podemos para hablar de las Cuentas fue una toma de contacto antes de las vacaciones estivales. En aquella reunión, el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, que encabezaba la delegación morada, ya preguntó por el gasto militar. Según el relato de Podemos, Hacienda les trasladó durante las negociaciones que la única partida que iba a verse incrementada en el Ministerio de Defensa era el 6,5% correspondiente la subida de sueldo de los militares pactada con los sindicatos. El resto correspondería a un plan especial; es decir, cantidades que no computarían en el borrador de los Presupuestos ni competirían, por tanto, con el gasto social. Una solución fiscal imaginativa que acabó acercando posturas.

Pero la bomba que parecía desactivada acabó estallando cuando se reveló la contundencia de la cifra final. Ese 25,8% con el que hasta el mismo martes por la tarde, presentado ya el proyecto presupuestario, no contaban en Podemos. «Estaremos vigilantes con el gasto militar», había advertido por la mañana el portavoz parlamentario de los morados, Pablo Echenique. «¿Vigilantes de qué? ¿De cómo se vaya a emplear en modernizar tecnología híbrida?», ironizaban fuentes gubernamentales socialistas.

Sánchez dice a sus socios que las Cuentas también son importantes porque cumplen con la OTAN

Fue en la rueda de prensa de presentación del acuerdo por las Cuentas públicas cuando Montero anunció que el gasto militar llegará hasta el 8,4% si se le suma la aportación de los fondos europeos que no forman parte del borrador. Y que otros 4.900 millones de euros se destinarían a créditos, algunos ya comprometidos en otras legislaturas y dirigidos a empresas como Navantia o Airbus para «modernizar» las Fuerzas Armadas.

Combate en cada Consejo

En Podemos evitaron entrar al trapo en un primer momento. El objetivo era que la bronca no acabara eclipsando en los medios otras medidas de su programa pactadas con el PSOE como la futura Ley de Familias. No fue hasta las 19:30 horas cuando Echenique rompió el silencio de los suyos con un tuit incendiario: «No vamos a romper el Gobierno por una deslealtad del PSOE, porque sería muy irresponsable cuando tenemos a Feijóo y Abascal afilando los cuchillos. Pero quiero decir claramente que nos han ocultado el aumento unilateral en el gasto en defensa y que es una vergüenza».

Desde Podemos aseguran que «combatirán» en cada Consejo de Ministros al que se lleve una propuesta de gasto militar con las partidas citadas por la ministra de Hacienda. Pero asumen que Sánchez lleva las riendas de la política Exterior y de Defensa y que será «irremediable» que mantenga su estrategia. La cuestión ya ha trascendido a los aliados habituales del Gobierno en esta legislatura y amenaza con enredar aún más el apoyo de formaciones como Esquerra, PNV o EH Bildu a las Cuentas públicas.