Miles de personas claman en Barcelona contra la ampliación de El Prat

ERC, los comunes y la CUP protestan contra la inversión en el aeropuerto. Ningún miembro del Govern acude a la manifestación contra la ampliación del aeropuerto barcelonés

CRISTIAN REINO

Miles de personas, 90.000 según los organizadores, se han manifestado este domingo en el centro de la capital catalana contra la ampliación del aeropuerto de El Prat. Las entidades organizadoras eran las plataformas Red para la Justicia Climática y Zero Port y la marcha ha contado con la presencia de dirigentes de los tres partidos soberanistas con representación en el Parlamento catalán, ERC, que preside la Generalitat, los comunes, que gobiernan el Ayuntamiento de Barcelona, y la CUP. Días atrás, la portavoz de la Generalitat, Patricia Plaja, afirmó que «no le sorprendería» que acudiera algún consejero del Govern de Pere Aragonès, pero finalmente los miembros del Ejecutivo catalán de ERC han evitado su presencia en la protesta para no caldear aún más los ánimos con sus compañeros de gobierno de Junts, en plena crisis tras la exclusión de los postconvergentes de la mesa de diálogo con el Gobierno. La posible participación de miembros del Govern a esta protesta fue uno de los argumentos que esgrimió el Gobierno de Pedro Sánchez para suspender la inversión. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, tampoco ha acudido, aunque es una de las abanderadas del rechazo a la ampliación de la infraestructura. El alcalde de El Prat de Llobregat, Lluís Mijoler (comunes) que ha asistido a la protesta, ha pedido estar alerta porque considera que el Gobierno central y la Generalitat podrían alcanzar un acuerdo sobre la ampliación «clandestino, cerrado en un despacho o un hotel, en el que el futuro del Delta se vea comprometido».

La filósofa y activista Marina Garcés, como portavoz de la marcha, ha expresado: «No quieren entender que nuestro 'no' lo que dice es basta. Basta de tomarnos el pelo. Decir basta es entender en qué mundo vivimos y tener argumentos para defenderlo. Decir basta es no caer en la trampa del capitalismo y no dejarse confundir por el tacticismo político y de los medios de comunicación. Nos dais mucha vergüenza». «Hoy decimos no a la destrucción de la vida», ha señalado. Joana Bregolat, de Xarxa per la Justícia Climática, se ha felicitado por haber «desbordado» Barcelona. P«araremos el aeropuerto; ni aquí ni en ningún sito. Ninguna ampliación más. Esto va de qué políticas defendemos. Esto va del aeropuerto o de vida», ha asegurad.

El acuerdo para desbloquear el proyecto de ampliación del aeropuerto lo pactaron la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, y el vicepresidente del Govern, Jordi Puigneró, de Junts, el pasado 2 de enero. Pere Aragonès desacreditó el acuerdo cuando conoció, días después, el Documento de Regulación Aeroportuaria (Dora) de Aena, pues a su juicio perjudica la zona protegida de La Ricarda, un humedal en el delta del río Llobregat, donde debería ejecutarse la ampliación de una de las pistas del aeropuerto. «Cada paso que se haga debe incluir el compromiso de consenso. Preservar los espacios naturales no es una opción, es una obligación no negociable», afirmó. Dejó muy tocado el proyecto, que contemplaba una inversión de 1.700 millones en cinco años para convertir el Prat en un hub internacional, doblando su capacidad a partir de 2031. Esquerra expresó su oposición frontal al proyecto, a pesar de que lo había pactado Puigneró.

El Gobierno, en la primera semana de septiembre, anunció que aparcaba la ampliación, al ver que no concitaba el consenso en el Govern catalán. En el Gobierno tampoco había un acuerdo firme, pues la vicepresidenta Yolanda Díaz viajó a la zona afectada de la Ricarda junto a la alcaldesa Ada Colau para mostrar su rechazo al proyecto, el mismo día que el Ejecutivo anunciaba su paralización. Aunque ambas partes se dieron unos días para intentar renegociar los términos, Pedro Sánchez y Pere Aragonès aparcaron definitivamente la inversión en la reunión que mantuvieron el miércoles en el Palau de la Generalitat. «Hemos constatado que ahora, a juicio del Gobierno, no existe una posición madura del Govern para abordar una inversión que para el Gobierno es estratégica. No hay novedades, el proyecto no está maduro y por lo tanto el Gobierno aparca esa ampliación«, remató el presidente del Ejecutivo central.