La ministra Reyes Maroto durante ña entrega de una corbeta a Arabia Saudi este domingo en San Fernando (Cádiz). / EP

La reforma del 'solo sí es sí' divide al ala socialista del Gobierno

La ministra Maroto se desmarca de las críticas de Robles a la norma estrella de Igualdad mientras Podemos arremete contra Batet

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

La aplicación de la ley del 'solo sí es sí' evidencia que el PSOE está dividido en torno a la medida estrella del Ministerio de Igualdad, que desde su entrada en vigor el 7 de octubre ha propiciado la rebaja de penas a abusadores sexuales por todo el país. Si el sábado la ministra de Defensa, Margarita Robles, veía «necesaria»una reforma de la norma, este domingo, su compañera de gabinete y de partido, la titular de Industria, Reyes Maroto, cerró filas con las tesis de Podemos y aseguró que las víctimas de la violencia machista «están hoy más tranquilas» con su puesta en marcha y que se necesita «un poco de tiempo» para que esta se despliegue y «veamos sus consecuencias».

En declaraciones tras participar en San Fernando (Cádiz) en el acto de entrega de la tercera corbeta fabricada por Navantia para Arabia Saudí, Maroto –designada candidata socialista al Ayuntamiento de Madrid– insistió en que la importancia de esta ley es «que está desarrollándose» y se le ha dado a la sociedad «un instrumento para que la violencia de género desaparezca». «Veremos cuáles son los siguientes pasos pero creo que hay que dejar a la ley caminar porque acaba de ponerse en marcha y para que se despliegue y veamos sus consecuencias necesitamos un poco de tiempo», señaló.

No es la primera vez que los socialistas titubean en este asunto. Hace dos semanas, cuando se conocieron los primeros beneficios a condenados por abuso sexual, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, fue la primera en plantear la posibilidad de reformar la ley. Sin embargo, tan solo doce horas más tarde, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, echaba un capote a la titular de Igualdad y número dos de Podemos, Irene Montero, al pedir «paciencia» y esperar a que se pronunciara el Supremo.

Esa era, hasta ahora, la posición oficial de Ferraz, y la que había venido manteniendo la portavoz de la formación, la ministra de Educación, Pilar Alegría. Los socialistas defendían que «la ley es de todo el Gobierno», un argumento que también repetían desde Unidas Podemos.

«Cultura de la violación»

Precisamente fue este domingo la formación morada la encargada de arremeter contra la presidenta del Congreso, la socialista Meritxell Batet, después de que esta llamara la atención durante la sesión de control al Gobierno del jueves a Irene Montero tras acusar esta al PP de «promover la cultura de la violación». La portavoz de Podemos, Isa Serra, cree que «es impropio que la tercera autoridad del Estado desconozca este concepto» que, insistió, se basa en la estrategia de poner el foco en la víctima y no en su agresor.

Según expresó Serra, que participaba en un acto dePodemos en Palma, «la última ofensiva contra el Ministerio de Igualdad, por parte de la derecha, no es solo contra esta Administración, sino contra los avances conseguidos por ella, junto con el movimiento feminista». También cargó contra la prensa, por criticar la frase proferida en el parlamento por la titular de Igualdad.

Por este motivo, los morados consideran «fundamental» que, tal y como hizo Montero, se continúen nombrando de esta manera a las estrategias que «culpan a las mujeres de la violencia que padecen»; así como se defiendan políticas como la 'ley del solo sí es sí' que «permiten cambiar la cultura de la violación por la del consentimiento».Sin embargo, la salida de tono de la titular de Igualdad se produjo en un contexto en el que la Presidencia del Congreso trataba de moderar el tono de los diputados y en el que la bancada del PP consideró «altamente ofensiva» esa frase, como afirmó su portavoz parlamentaria, Cuca Gamarra.