Pere Aragonès, en una imagen de archivo. / I. Baucells

Junts presiona a Aragonès con la vía unilateral

El presidente de la Genealitat busca apoyos entre los grupos catalanes a favor del referéndum y la amnistía

CRISTIAN REINO Barcelona

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, empezó este lunes a preparar su próxima reunión con Pedro Sánchez, prevista para este mes, y sobre todo para la reactivación de la mesa de diálogo entre el Gobierno y el Govern. Aragonès inició una ronda de contactos con los partidos catalanes, salvo Vox, para buscar apoyos a la reivindicación secesionista de una ley de amnistía y un referéndum sobre la independencia.

Aragonès quiere acudir a la cita con Sánchez con el aval a sus tesis soberanistas no solo de los grupos independentistas que permitieron su investidura (ERC, Junts y la CUP) y que comparten que la solución al conflicto catalán pasa por la autodeterminación y la amnistía. Ayer se vio con Junts y entre hoy y mañana lo hará con el resto de formaciones. Los posconvergentes presionaron al presidente catalán para que tenga «determinación» para «conseguir la república catalana». Están de acuerdo en dar un margen a la mesa de diálogo (dos años, según el acuerdo entre ERC_y la CUP), pero presionan al jefe del Ejecutivo catalán para que explore la vía unilateral, si no avanzan las conversaciones con el Gobierno central. La cuestión de la unilateralidad, puesta en entredicho por Oriol Junqueras en una carta días atrás, abrió la primera crisis entre los dos socios de la coalición de gobierno. Junts también tiene una crisis interna, aunque Jordi Sànchez trató ayer de cerrarla, negando que hayan pedido su cabeza.

El presidente de la Generalitat podría sumar al frente nacionalista a los comunes, que también están de acuerdo en el derecho a decidir. No así los socialistas. Aunque el PSC sí avala los indultos, a diferencia de PP y Ciudadanos. Los socialistas y los comunes reclaman a Aragonès que convoque una mesa de partidos catalanes para consensuar la posición con la que el Govern debería acudir a la mesa de diálogo con el Gobierno.

El dirigente republicano defiende que hay un amplio apoyo en el Parlament y en la sociedad catalana a favor de la amnistía y el referéndum y que esa será la posición del Ejecutivo catalán. El PSC también plantea un referéndum, pero en este caso sobre una reforma estatutaria.