Zelenski en una de sus últimas intervenciones públicas. / EFE | Vídeo: EP

Zelenski compara en el Congreso Ucrania con el bombardeo de Guernica

El líder ucraniano,en un día histórico en el Congreso, llama a Europa a «no tener miedo» ante masacres como la de Bucha

JAVIER ARIAS LOMO PAULA DE LAS HERAS Madrid

«Estamos en abril de 2022, pero parece que estamos en abril de 1937, cuando el mundo conoció el ataque a Guernica». El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se ha hecho ya un nombre en la Historia por su feroz resistencia frente a Rusia, pero también por unos discursos cargados de épica que le han permitido mantener a su pueblo unido contra la invasión tras más de cuarenta días de guerra y llamar a las puertas de la comunidad internacional en busca de ayuda. Este martes, después de haberse dirigido a una veintena de Parlamentos, compareció de manera telemática ante el español. Y con esa imagen de una de las mayores atrocidades de la Guerra Civil, apeló a la solidaridad con su país, víctima de la matanza de Bucha que ha conmocionado al mundo.

El hemiciclo estaba a rebosar porque, además de los diputados, acudieron a la sesión también los senadores con el protocolo y la solemnidad de las grandes ocasiones. La cita empezó con algo de retraso sobre lo previsto y el presidente ucraniano se disculpó con una referencia a «problemas técnicos». «No es -subrayó- falta de respeto». Ya se daba por sentado que algo así podía ocurrir no solo porque en Ucrania haya obvios problemas de conexión, sino porque Zelenski se ha convertido en la pieza más deseada para el ejército ruso y, por motivos de seguridad, se ve obligado a extremar las cautelas. Eso obligó también a una intervención breve aunque muy directa, en la que el dirigente ucraniano reclamó dos cosas: más armas y más sanciones a Rusia.

Aunque Pedro Sánchez se mostró reticente en un primer momento a hacerlo y sus socios de Unidas Podemos lo censuran, España ha enviado ya a Ucrania, desde principios de marzo, dos vuelos con armamento y algunos más con ayuda humanitaria. Este martes, ante la Cámara, el presidente del Gobierno dio a entender que seguirá haciéndolo el tiempo que sea preciso, garantizó la acogida a todos los ucranianos que abandonen su país huyendo de la barbarie y se comprometió a apoyar el ingreso de Ucrania en la UE tras un periodo de transformación. «Puede tener la certeza de que España estará la altura porque siempre responde a desafíos como este», respondió a Zelenski en una intervención que le valió el aplauso del PP.

El socio minoritario de la coalición no quiso ante esta ocasión singular escenificar discrepancia alguna sobre la cuestión y, de hecho, el portavoz parlamentario de Podemos, Pablo Echenique, evitó horas antes de la cita ahondar en su posición contraria a que se arme a los ucranianos, con el argumento de que no era el día. «Hoy corresponde mostrar el apoyo frente a la invasión ilegal y brutal de Putin», dijo tras la junta de portavoces. El que no eludió la polémica, a toro pasado, fue el portavoz de Esquerra, Gabriel Rufián. «Quienes aplauden hoy a Zelenski tras hablar del bombardeo fascista de Gernika son quienes hubieran dicho que mentía en el 37», recriminó en un tuit.

El bolígrafo de las madres

Las durísimas imagenes de la ciudad de Bucha, escenario de la masacre que ha salido a la luz con la retirada de las tropas rusas, ya pesaban sobre el ambiente. Pero el propio Zelenski hizo más vívido el drama de la guerra en apenas dos pinceladas. «Las madres en Ucrania escriben en las espaldas de sus hijos con bolígrafo sus nombres y los de personas cercanas para que si matan a sus padres exista una pequeña posibilidad de que sean salvados», relató. «La aviación rusa ha bombardeado conscientemente en Mariúpol incluso los edificios donde se refugiaba la gente, los niños… sabiendo que se encontraban allí», incidió. «Lo peor es que no sabemos cuánto puede durar esta guerra».

LAS CLAVES:

  • La reacción de los grupos. Mientras el PP aplaudió a Sánchez, Rufián apuntó a la ultraderecha tras la cita al bombardeo de 1937

  • Una jornada histórica. La deficiente traducción simultánea opacó la épica de la intervención del jefe del país invadido

El presidente ucraniano se mostró agradecido por el apoyo recibido, pero insistió en que se puede hacer más. Como parte de las sanciones a Rusia, la UE excluyó a principios de marzo a siete bancos rusos del sistema de mensajería swift que respalda las transacciones globales, pero Sberbank, el mayor prestamista del país, y Gazprombank no fueron incorporados a la lista. Zelenski elevó su protesta. «¿Cómo podemos permitir que los bancos rusos generen beneficios?», se preguntó en tono muy crítico. También señaló directamente a tres empresas españolas por mantener actividad en Rusia -Porcelanosa, Maxam (dedicada a los explosivos) y Sercobe (asociación de bienes de equipo)- para pedirles que la abandonen.

Ataque a la democracia

Su elocuente mensaje se vio opacado y desvirtuado por una traducción simultánea nada fluida, pero la traducción por escrito facilitada posteriormente por el Congreso da cuenta de una apelación contundente a la conciencia de Europa. Zelenski insistió en que lo que ha atacado Putin en Ucrania son los valores de la democracia y la libertad. Y lanzó un reproche muy específico a estados como Alemania. «¿Cómo es posible que en estas condiciones los países del mundo puedan seguir comprando libremente petróleo ruso y permitir que entren en sus puertos los buques rusos?», interpeló.

«Todos -mi país, Europa y el mundo entero- debemos hacer más para que Rusia empiece a buscar la paz, para que Rusia empiece a respetar el derecho internacional. ¿Qué hace falta para eso? Los europeos -concluyó- deben dejar de tener miedo, dejar de ser débiles».