Irene Montero recibe la cartera de Igualdad de manos de Carmen Calvo en enero de 2020. / EP

Las políticas de Igualdad, epicentro de las tensiones en el Gobierno

El debate sobre la ley de libertades sexuales, la 'ley Zerolo' o la ley trans, ha protagonizado las disputas más agrias entre PSOE yUnidas Podemos

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

El tormentoso viaje de la coalición en su primer año de Gobierno se ha visto sacudido por discrepancias y desautorizaciones que PSOE y Unidas Podemos siempre han calificado como «normales» en Ejecutivos formados por dos o más partidos. Sin embargo, los dos conflictos más subidos de tono, que ambas formaciones han considerado como «un punto de inflexión» en su relación, están relacionados con las leyes de Igualdad, el epicentro de las tensiones en el Consejo de Ministros. La primera, la ley de libertades sexuales, que en febrero del año pasado provocó el primer enfrentamiento abierto entre los socios; y la pasada semana , La 'ley Zerolo', impulsada por los socialistas y que los diputados morados evitaron apoyar en el Congreso tras romper por primera vez la unidad de voto con sus socios.

La primera de estas líneas rojas se cruzó un mes después de la investidura de Pedro Sánchez. Unidas Podemos había asumido abiertamente que iba a tener que «tragar sapos» –como afirmó Pablo Iglesias– para compensar su posición de minoría en la coalición mientras en las dos alas del Gobierno se defendía que las discrepancias debían quedar de puertas para adentro. «Lo que pasa en el Consejo de Ministros, queda en el Consejo de Ministros», defendían. Pero la paz se vio interrumpida cuando desde el Ministerio de Igualdad, dirigido por Irene Montero, se quiso acelerar la tramitación de la ley de libertades sexuales antes de las marchas por el 8-M.

Llevar el 'solo sí es sí' al Código Penal en el marco de una ley integral era uno de los puntos del acuerdo que el PSOE y Unidas Podemos incluyeron en el programa de Gobierno que los dos socios firmaron a comienzos de enero. Ambas formaciones llevaban meses proponiendo y trabajando en propuestas similares. Así que l a aprobación de esta ley parecía un paso lógico y sin tensiones para el Ejecutivo.

Pero el debate por el anteproyecto de ley a cabó derivando en un conflicto en el que se mezclaron feminismo y política. Un 'tour de force' entre la vicepresidenta primera, Carmen Calvo (de cuyo ministerio fueron desgajadas las competencias de Igualdad para ofrecérselas a los morados), e Irene Montero. Los socialistas deslizaron que el documento propuesto era «deficiente», mientras que e Pablo Iglesias llegó a insinuar que detrás de las objeciones técnicas que ministerios como el de Justicia habían hecho a la norma hubo «mucho machismo».

Un año después, y con esa norma bloqueada entre informes del Poder Judicial y discusiones internas, se produjo la primera ruptura entre el PSOE y Unidas Podemos en una votación importante en el Congreso, al margen de sus discrepancias habituales en asuntos relacionados con la Monarquía o la regulación de precios del alquiler.

Los socialistas presentaron la semana pasada la llamada 'ley Zerolo', sin acuerdo con Unidas Podemos tras unas negociaciones que han durado siete meses, para hacer valer su control sobre ese área de gestión: la discriminación por identidad sexual, lengua o enfermedad (hasta ahora la Constitución recoge los casos por sexo, origen racial o étnico, discapacidad, edad, religión o creencias y orientación sexual).

Acusaciones de «deslealtad»

Los de Iglesias percibieron esta maniobra como una «deslealtad» que obstruía otros proyectos de Igualdad como la 'ley Trans' o la 'ley LGTBi', cuestionados por algunos dirigentes socialistas y que Montero esperaba llevar al Consejo de Ministros de este martes.

Los morados llegaron a maniobrar para tratar de arrastrar a otros partidos, como ERC, a votar en contra de la admisión a trámite de la 'ley Zerolo' y así tumbarla. Unidas Podemos se abstuvo, pero el anteproyecto siguió adelante con comodidad porque también lo hizo el PP.

Desde Unidas Podemos se justificaron alegando que la legislación en el área de Igualdad es competencia suya. «Sí hay ruido es porque el PSOEincumple el pacto de Gobierno. Los socialistas controlan las áreas más importantes del Gobierno, al menos no deberían obstruir las pocas competencias que tenemos. Nos las quitan», lamentaban fuentes del partido a este periódico. Sin embargo los socialistas consideraron este movimiento parlamentario como «una línea roja» que sus socios han sobrepasado.

La negociación de la 'ley trans' se enquista tras el «bloqueo» socialista

Una de las batallas que se está viviendo en el Consejo de Ministros es la tramitación de la llamada 'ley trans', en cuyo borrador trabaja desde hace meses el Ministerio de Igualdad, que envió una copia a los departamentos de Sanidad y Justicia en enero. Según Unidas Podemos, estaba previsto que el texto llegara este martes al Consejo de Ministros para iniciar su recorrido parlamentario, pero finalmente no será así después de que los de Iglesias denunciaran un «bloqueo» por parte de los socialistas.

El borrador de la ley recoge dos aspectos principales. Por un lado, la libre autodeterminación de género, que permite a cualquier persona cambiar su nombre y sexo en el DNI solo con una declaración expresa, a partir de los 16 años. Y por otro, los tratamientos hormonales, a los que tendrían acceso sin autorización paterna los menores a partir de la mima edad y con un consentimiento informado.

Es este último punto el que menos convence al PSOE que considera que «en muchas ocasiones son irreversibles». También insisten en dotar de una mayor «seguridad jurídica» a la autodeterminación de género. Sin embargo, los socialistas ya presentaron en 2017 una proposición de ley que recogía que cambiar de sexo en el Registro Civil «no precisa de más requisitos que la declaración expresa de la persona interesada», tal y como actualmente se recoge el borrador de Igualdad.

«Es un tema delicado, complejo y muy sensible», intentó justificar la postura de su partido el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos. Lo cierto es que los morados creen que el plan de su socio de Gobierno consiste en que esta cuestión se legisle a través de la 'ley Zerolo' que han impulsado en el Congreso sin el apoyo de Unidas Podemos, y que la 'ley trans' se aparque 'sine die'.

En Podemos consideran que este asunto una de las principales discrepancias políticas que existen entre los socios de la coalición, a diferencia de otros debates que representan intentos de visibilizar sus diferencias, como la ley de vivienda.