Gabriel Rufián asiste este martes al pleno del Congreso de los Diputados. / Efe

El Gobierno salva su plan anticrisis con aviso de Esquerra a Sánchez

Los republicanos no le dan su apoyo expreso en plena tensión con el PSC por la aprobación de los Presupuestos catalanes

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

El Gobierno salvó este martes su tercer plan económico para hacer frente a la crisis energética y la elevada inflación agravada por la guerra de Ucrania, con toque de atención incluido de sus socios de Esquerra, que optaron por la abstención al igual que PP, Vox y BNG. La formación independentista marcó distancias con el Ejecutivo en plena tensión con el PSC en Cataluña por la aprobación de los presupuestos del Govern de Pere Aragonès -que ha dado un ultimátum al PSC-, pese a que su portavoz Gabriel Rufián negó la mayor en los pasillos del Congreso.

El dirigente republicano aseguró que en ERC diferencian las votaciones y las dinámicas de las dos Cámaras y defendió que la abstención de su grupo obedece a que el Gobierno de Pedro Sánchez ha sido «rácano y «cobarde» en sus propuestas en un momento en el que hacen falta medidas «valientes» y no iniciativas «temporales». Aun así, el decreto anticrisis fue convalidado por 175 votos a favor, 7 en contra y 164 abstenciones y será tramitado como proyecto de ley para permitir posibles enmiendas de los grupos parlamentarios.

«Es difícil decir que no a estas medidas, que deberían concitar un acuerdo por patriotismo salvo que las razones sean intentar hacer daño al Gobierno o cualquier otra razón que no tenga en cuenta a los ciudadanos», aseveró el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, encargado de defender el plan, que tendrá un impacto de 10.000 millones de euros hasta abril.

Bolaños reivindicó que las medidas del Gobierno de coalición han permitido contar con «previsiones optimistas», con «la inflación más baja de la Unión Europea» para este año o con cifras de recuperación de empleo que no se veían desde hace 15 años. Unos «buenos datos», incidió el ministro, que están poniendo de relieve la fortaleza del país» y que hacen a España «atractiva» para la inversión extranjera que, según remarcó, aumentó en 2022 el 55%.

«Luces y sombras»

Frente al optimismo del Gobierno, sus aliados parlamentarios mostraron sus recelos ante un plan que tiene «luces y sombras» ya que incluye «errores» que pretenden generar equilibrios con aquellos a los que esta crisis les «toca de refilón». Para EH Bildu, la rebaja del IVA «beneficia a las rentas más altas y con mayor capacidad de consumo», y no se garantiza que vaya a afectar «a quienes más lo necesitan». «Con los 20 céntimos del combustible ya pasó», censuró Oskar Matute.

También Compromís advirtió de que el decreto «viene con regalo envenenado» al «acortar plazos de la tramitación ambiental para acelerar los de la expansión de las renovables». Un punto que provocó el voto negativo de Teruel Existe e incluso las críticas de sectores de Unidas Podemos. El diputado morado Juan López de Uralde alertó de que la nueva simplificación administrativa «obstaculizará» el desarrollo de las energías renovables con la eliminación la consideración ambiental para este tipo de energías.

El PP, por su parte, rebajó el optimismo de Bolaños matizando que «no hemos crecido nada desde 2019». «Hay menos trabajo y somos líderes de desempleo», dijo Jaime Olano, que cargó contra el Ejecutivo por «rectificar tarde, mal y a rastras». Mientras que Vox acusó a Sánchez de «trilerismo político» al bajar el IVA pero aprobar, por otro lado, nuevos impuestos para reducir el uso de envases de plástico de un solo uso. Con todo, la derecha ha acabado absteniéndose.

El PSOE intenta surfear el ataque de Podemos a Mercadona

La vicepresidenta Díaz lleva semanas acusando a las distribuidoras de «forrarse» con la subida de la cesta de la compra, pero evitando ponerles nombre. Sí lo hizo en un mitin el sábado la líder de Podemos, Ione Belarra, citando a Carrefour y Mercadona. El presidente de la firma valenciana, Juan Roig, replicó este martes que son los empresarios los que crean riqueza y bienestar». «Si los que gestionan lo saben hacer, hay riqueza para todos; si no, hay enfrentamiento», contraatacó. El ala socialista del Gobierno trata de surfear la polémica defendiendo la labor empresarial sin zaherir a sus socios.