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García Gallardo y Fernández Mañueco, durante una sesión del Parlamento de Castilla y León. efe
El PSOE tienta al PP para romper con Vox pero Feijóo descarta el cordón sanitario

El PSOE tienta al PP para romper con Vox pero Feijóo descarta el cordón sanitario

Los populares ven en la mano tendida de los socialistas una oferta envenenada e insisten en exigir que gobiernela lista más votada

Miércoles, 18 de enero 2023, 09:47

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El PSOE de Castilla y León está dispuesto a sostener un Gobierno en solitario del PP si el presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, rompe con Vox y destituye al vicepresidente, Juan García-Gallardo, y a sus tres consejeros. Un paso que los populares estarían dispuestos a dar si Pedro Sánchez acepta un pacto global que permita gobernar a la lista más votada en toda España. Un compromiso que, a su juicio, ayudaría a arrinconar a los extremos y minimizar la influencia no solo de la formación de Santiago Abascal, sino también de Podemos. «No vale aplicarlo solo en Castilla y León y que el PSOE siga manteniendo a Podemos en el Gobierno», arguyen en el equipo de Alberto Núñez Feijóo.

Esta oferta de los socialistas llega días después de que García-Gallardo desatara la tormenta al anunciar que, con efecto inmediato, los médicos castellanoleoneses estarían obligados a informar a las mujeres que quieran interrumpir su embarazo de que pueden escuchar el latido fetal u observar una ecografía en 4D, todo ello con el objetivo de disuadirlas de que continúen con el proceso de aborto. «El PP es completamente rehén de la extrema derecha», denunció este miércoles la secretaria autonómica de Organización del PSOE, Ana Sánchez, que retó a los conservadores a levantar un cordón sanitario frente al auge de la ultraderecha, a imagen y semejanza de los que se aplican en Francia o Alemania.

Fue el propio Feijóo el que se encargó a los pocos minutos de descartar la propuesta para incidir en su planteamiento de que debe gobernar la lista más votada aunque «el PSOE nunca haya querido aceptar esta iniciativa». «Es una manipulación burda de los hechos», insistió el líder de los populares sobre el protocolo antiabortista que él y los suyos niegan, antes de volver a acusar a Sánchez de «intentar opacar sus problemas con otros que no existen».

En la dirección nacional del PP constatan que hace nueve meses formaron un Gobierno de coalición en Castilla y León con Vox que está funcionando a pesar de «las salidas de tono» de García-Gallardo. «Será que ahora se arrepienten de no haber dejado gobernar a Mañueco en solitario», apuntan en Génova sobre el acuerdo que lanzó entonces el mandatario autonómico al secretario general del PSOEen Castilla y León, Luis Tudanca, y que este desechó de inmediato.

Ayer, Mañueco recibió un inesperado oxígeno en las filas socialistas, el del barón crítico Emiliano García-Page. «Le conozco bien, creo que no finge, creo que piensa que el vicepresidente de Vox se ha extralimitado. Es la opinión personal de alguien que le conoce. Está incómodo», dijo el presidente castellano-manchego sobre homólogo en la otra Castilla.

Ni PP ni Vox desean un cierre abrupto de su primera coalición de Gobierno. Más aún cuando en el horizonte se atisban ya las elecciones municipales y autonómicas del próximo 28 de mayo, a las que seguirán las generales previstas para diciembre y todas las encuestas, apuntan a que se necesitarán sí o sí para gobernar. «Si se quieren ir del Gobierno de Castilla y León que se vayan», reflexionan en la cúpula del PP, donde se ha dado autonomía a Fernández Mañueco para que valore un anticipo electoral ante el empeoramiento de la relación con los de Abascal. Una opción que, de momento, no entra en los planes del presidente regional como reconocen desde su entorno. Sin embargo, no descarta prescindir de García-Gallardo llegado el caso para lo que «contaría con el apoyo de Génova».

Vídeo. El ministro Félix Bolaños afirma que no ha habido respuesta a los requerimientos enviados a Castilla y León. EP

«Ni un paso atrás»

Ni PP ni Vox desean un cierre abrupto de su primera coalición de Gobierno. Más aún cuando en el horizonte se atisban ya las elecciones municipales y autonómicas del 28 de mayo, a las que seguirán las generales previstas para diciembre y cuando las encuestas apuntan a que se necesitarán para gobernar. «Si se quieren ir del Gobierno de Castilla y León que se vayan», reflexionan en la cúpula del PP, donde se ha dado autonomía a Mañueco para que valore un anticipo electoral ante el empeoramiento de la relación con los de Abascal. Una opción que, de momento, no entra en los planes del presidente regional como llevan días sosteniendo en su entorno. Sin embargo, no descarta prescindir de García-Gallardo llegado el caso, para lo que «contaría con el apoyo de Génova».

Mientras el PP trata de atajar la crisis en Castilla y León, y que, muy a su pesar, se ha trasladado a la agenda política nacional, el Gobierno de Sánchez mantiene su amenaza, aunque atenuada, de acudir a la justicia. El Ejecutivo sigue exigiendo a los populares que plasmen por escrito, con la misma solemnidad los dos requerimientos que Moncloa envió a Fernández Mañueco en apenas 48 horas, esa aseveración de que la Junta no adoptará ninguna iniciativa que vulnere los derechos de las mujeres. Pero es consciente de que el recurso a los tribunales, tanto por la vía Contencioso-administrativa como al Constitucional, está poco menos que cegada si no media ninguna actuación concreta en línea con lo proclamado por la ultraderecha y negado por el PP.

El Gobierno quiere «garantías», incidió la ministra María Jesús Montero, quien admitió, no obstante, que «objetivo conseguido» si la postura «contundente» frente a un eventual «retroceso» en la cobertura a las gestantes ha servido para frenar las intenciones enunciadas por García-Gallardo el pasado jueves. «No retrocederemos ni un milímetro en la defensa de los derechos de las mujeres», zanjó, por su parte, el titular de Presidencia. Félix Bolaños.

Borja Sémper, portavoz de campaña del PP para el 28-M. EFE

Sémper tacha a García Gallardo de irresponsable y pirómano

El recién designado portavoz del comité de campaña del PP, Borja Sémper, calificó este miércoles de «irresponsable» al vicepresidente de Castilla y León, Juan García-Gallardo (Vox) por provocar un «requerimiento fantasma» del Gobierno central ante una decisión «inexistente» en relación al protocolo de embarazos en esta región.

Tras cargar también contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez por «aprovechar» esto para «desviar la atención» de sus propios problemas, como la ley del solo 'sí es sí', Sémper afirmó que «lo que más necesita Castilla y León y España en este momento es estabilidad, sensatez y gobiernos, también vicepresidentes, que se dediquen a ocuparse de los problemas reales de la gente y no a cizañar o generar incendios».

Al ser preguntado si tiene sentido que PP y Vox mantengan el Gobierno de Castilla y León tras esta crisis por las medidas sobre abortos, Sémper indicó que «lo que no tiene sentido» es lo ocurrido desde le pasado jueves, cuando Gallardo anunció las supuestas medidas antiabortistas. Ha sido «un reflejo del estado actual de la política en España», que se mueve «entre la simulación y la práctica partidista», concluyó Sémper.

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