El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo (i), y el presidente de la Junta y candidato a la reelección, Juanma Moreno, saludan este domingo en Sevilla durante un acto de la precampaña de las andaluzas. / J. Muñoz / efe

Feijóo fija Andalucía como «primera etapa» para el cambio en España

El líder del PP apela en un acto en Sevilla al voto moderado y transversal con un alegato contra la política de «trincheras»

R. C.

El Partido Popular acaricia ya la idea de conseguir en Andalucía lo que logró Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid hace poco más de un año y no alcanzó Alfonso Fernández Mañueco en Castilla y León en febrero, una mayoría suficiententemente amplia como para poder prescindir de Vox en la investidura de Juanma Moreno tras los comicios del 19 de junio. El optimismo con el que el principal partido de la oposición concurre a esa cita con las urnas llevó hoy a su presidente, Alberto Núñez Feijóo, a proclamar que será la «primera etapa» de proceso electoral clave para su formación pero, sobre todo, dijo, para el futuro del país.

«Nos jugamos recuperar la economía, no perder más tiempo en gastar en lo que no tenemos y acometer las reformas necesarias para que las pensiones yel Estado del bienestar aguanten», dijo el líder de los populares en un acto junto al presidente de la Junta de Andalucía en Sevilla, en el que también acusó al Ejecutivo de la nación de estar degradando las instituciones del Estado.

Las expectativas de los socialistas, que el sábado contaron en esa misma ciudad con la visita de Pedro Sánchez y un desembarco de hasta ocho ministros para hacer campaña, son muy poco halagüeñas. De que el PP logrará esta vez superarlos y convertirse en la primera fuerza del Parlamento andaluz, tras casi cuatro años de coalición con Ciudadanos, hay pocas dudas. Por primera vez en su historia aspira a hacerlo, además, en la propia Sevilla. Pero el empuje del partido de Santiago Abascal y su capacidad de condicionar al próximo Gobierno sigue siendo una amenaza.

Los populares se proponen superar por primera vez en su historia al PSOE en la capital andaluza

Los populares creen contar, en todo caso, con una ventaja respecto a tiempos pasados. Dan por hecho que con Juanma Moreno los andaluces han perdido el miedo a que gobierne la derecha. Feijóo apeló así a un voto «transversal». «Unamos a los andaluces en un momento en el que parece que la política se trata de abrir trincheras –reclamó–. Nosotros queremos abrirnos a la gente a la que no le gustan las trincheras, los insultos y las confrontaciones». «Me niego a asumir las políticas que solo sirven para confrontar, yo creo en la política que sirve para sumar; la que sirve para dividir y fragmentar se la dejamos a los independentistas y a los socios de Sánchez», esgrimió con el aval de sus mayorías absolutas en Galicia.

«Predicadores» sin experiencia

El líder del PP se refirió además a las «lecciones» que imparte Vox, a quien se refirió como «aquellos que nos critican y quieren gobernar con nosotros pero no han gestionado un euro público en su vida». «Cuando un Gobierno lo hace bien, tiene el rigor y la experiencia, eso es lo más importante –adujo–; lo demás,son predicadores». «Juanma tiene un balance y tiene un equipo y lo único que tenéis que hacer en los próximos días –dijo a los suyos– es hablar de Andalucía».

Feijóo se refirió de esa manera al tablero en el que el PSOE trata de situar desde hace semanas el debate político: la corrupción de los Gobienrnos del PP. El presidente de los populares ironizó incluso con el hecho de que Pedro Sánchez dedicara el jueves los veinte primeros minutos de su comparecencia en el Congreso sobre el 'caso Pegasus' a hablar de el 'caso Kitchen' o la 'Gürtel'. «Me alegra que empiece a ver su futuro claro: un diputado de la oposición criticando a un Gobierno del PP», dijo.

También Moreno se refirió a los ataques del jefe del Ejecutivo al PP por la corrupción. «Una de dos: o es un insensato o es un desahogao. ¿Es que nadie le ha contado que el mayor caso de corrupción que se ha producido en España se produjo en Andalucía con un Gobierno socialista?», dijo en alusión a los ERE. El presidente andaluz presumió además de haber aumentado las partidas del PIB dedicadas a políticas sociales respecto al último Gobierno de Susana Díaz y reprochó a Sánchez que acuse a su formación de desmantelar el Estado de bienestar.