Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez / Efe

Feijóo afea a Sánchez el uso reiterado de los decretos leyes y prepara su salto al Senado

El líder del PP cree que el presidente busca minimizar la capacidad legislativa de las Cortes Generales

Xabier Garmendia
XABIER GARMENDIA

Uno de los reproches que Alberto Núñez Feijóo llevaba preparados para Pedro Sánchez residía en la «desconsideración» que el jefe del Ejecutivo estaría mostrando al Legislativo desde que aterrizó en La Moncloa hace casi cuatro años. Hasta en 96 ocasiones, según afirmó, ha recurrido el mandatario socialista a la figura del real decreto ley, un mecanismo pensado para «situaciones de extraordinaria y urgente necesidad», y que precisa de ratificación del Congreso a los treinta días de su promulgación. En la mayoría de esos casos, «se han convalidado sin tramitación parlamentaria», denunció Feijóo.

La queja del ahora jefe de la oposición no es nueva. Incluso socios habituales del Gobierno han afeado a Sánchez que actúe a base de «trágalas», con textos cerrados en los que no ha permitido negociación. Uno de los ejemplos más sonados fue la reforma laboral. La ministra portavoz, Isabel Rodríguez, se escudó este jueves en que el Gabinete ha tenido que recurrir a esta figura por los «dos años de crisis» que le ha tocado gestionar, con una pandemia y una guerra de por medio. Feijóo, en cambio, cree que hay una intención de convertir la capacidad legislativa de las Cortes Generales en «una cuestión testimonial», sin más función que las preguntas de control al Gobierno.

Tras las quejas del flamante presidente del PP se esconde su intención de dar el salto al Legislativo a través de la Cámara alta, como senador de designación autonómica por Galicia, para contar con una plataforma desde la que confrontar una vez al mes con Sánchez. El propio líder conservador reconoció este jueves que va a consultar dicha posibilidad con los grupos del PP en el Congreso y el Senado. La decisión, añadió, la espera tomar «en mayo», una vez haya renunciado a la Presidencia de la Xunta y haya dejado encauzado el proceso de sucesión también en el PP gallego.