Sergio Sayas y Carlos García Adanero han anunciado sus planes en una convocatoria a los medios en Pamplona. / EP

Los diputados expulsados de UPN anuncian la creación de una plataforma

Sayas y García Adanero afirman contar ya con más de 600 adheridos a un proyecto que busca ser «alternativa» a los gobiernos foral y central

Xabier Garmendia
XABIER GARMENDIA

La crisis en la derecha navarra se agudiza. Los dos diputados de UPN expulsados por saltarse la disciplina de voto en la convalidación de la reforma laboral han anunciado este viernes la creación de una plataforma que busca convertirse en «alternativa» a los actuales gobiernos foral y central, ambos en manos socialistas. Sergio Sayas y Carlos García Adanero, a quienes el partido retiró el carné durante dos años y medio, afirman contar ya con más de 600 personas adheridas a un proyecto que por ahora se resisten a denominar como partido pero que ya ha abierto una página web para ampliar su base.

El origen de la disputa se sitúa en febrero, cuando la dirección de UPN encabezada por Javier Esparza anunció desde Pamplona que votaría a favor de la reforma laboral del Gobierno, lo que aseguraba su aprobación en un escenario de ajustadas mayorías. Sin embargo, en Madrid, sus dos diputados se mostraron en desacuerdo y, tras negarlo en un principio, acabaron pulsando el botón rojo. Ello habría decantado la balanza hacia la derogación del decreto, un extremo que sólo se pudo evitar por el error del representante del PP Alberto Casero, quien se equivocó al votar de forma telemática.

La indisciplina de Sayas y García Adanero se tradujo inmediatamente en la apertura de un expediente interno que concluyó la semana pasada con su expulsión durante dos años y medio y, por tanto, dejó a UPN sin representación en el Congreso. Ambos han renunciado a recurrir la resolución y dicen sentirse ya definitivamente fuera de la formación regionalista. Aun así no renuncian a su carrera política y han decidido impulsar un nuevo proyecto que «no nace contra nadie» pero que bebe principalmente de militantes descontentos con el rumbo que ha dado Esparza al principal partido de la comunidad.

«No ser la muleta» del Gobierno

«Nuestros adversarios no son los partidos de centroderecha. Hasta hace unas semanas nuestra idea era estar en UPN, pero es que nos han expulsado, no nos han dejado más opciones», ha señalado García Adanero en una convocatoria a los medios en Pamplona. Los fundadores de la plataforma niegan haber recibido ofertas de otros partidos políticos y tampoco contemplan unirse a movimientos como el de la España Vaciada. Reivindican un espacio navarrista con «una comunidad política diferenciada dentro de España y orgullosa de su pertenencia a España, con la libertad como principio fundamental».

Sus verdaderos adversarios, contraponen, son los gobiernos foral y central. «En los últimos años, tanto por el sanchismo como por el pentapartito –el Ejecutivo lo forman PSN, Geroa Bai y Podemos con el apoyo externo de EH Bildu e Izquierda-Ezkerra– en Navarra, las libertades individuales se están menguando», alertan. Apuestan así por una «alternativa fuerte, creíble y con ganas de derrocar a este gobierno, no con ganas de ser su muleta». El movimiento se produce a un año de las elecciones autonómicas y sin haberse resuelto la incógnita sobre la repetición de la fórmula Navarra Suma, que unió a UPN, PP y Cs.