Yolanda Díaz y Alberto Garzón junto a las candidatas de Por Andalucía en la pasada Feria de Abril de Sevilla. / R.C.

Díaz redobla su presencia en las andaluzas, el primer test del «frente amplio»

A diferencia que lo sucedido en Castilla y León, la vicepresidenta compartirá mitin con Belarra y Montero para «exhibir unidad»

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

Ocho meses después y a diferencia de lo sucedido en las autonómicas de Castilla y León, Yolanda Díaz volverá a compartir atril en un mitin junto a las líderes de Podemos IoneBelarra e Irene Montero.Será el día 14, en la localidad sevillana de Dos Hermanas. Comparecieron juntas por última vez en noviembre, durante unas jornadas sobre la ley de vivienda en el Congreso. El objetivo ahora es «exhibir unidad» en una campaña para las elecciones andaluzas del 19-J que supondrán el primer examen del «frente amplio», que se presenta a la cita bajo la coalición Por Andalucía.

Todo después de que este matrimonio entre Podemos, Izquierda Unida yMás País (que vuelve a concurrir junto a los morados tras el sonado divorcio de Vistalegre II en 2017)no empezara con buen pie. Los de Belarra tuvieron que ceder el puesto de candidata a Inma Nieto (IU), cuyo equipo llevará el peso de la campaña, y no llegaron a tiempo al registro, por lo que oficialmente quedaron fuera de la coalición.

Pero estos asuntos han quedado ya relegados a un segundo plano por la urgencia que los partidos a la izquierda del PSOE tienen por recuperar terreno a nivel territorial. Desde la expansión de las confluencias moradas en 2015, su espacio ha perdido hasta 89 parlamentarios autonómicos comicio tras comicio.

Yen Andalucía parece que no se va a frenar esa tendencia, a tenor de las últimas encuestas. En las autonómicas de 2018, la lista de Adelante Andalucía (coalición que integraba a Podemos, IU y a los anticapitalistas de Teresa Rodríguez) obtuvo 17 parlamentarios. El 19 de junio, según el último barómetro del CIS, publicado el jueves pasado, ni siquiera la suma de Por Andalucía y el partido de Rodríguez, que ahora se presenta como principal rival del «frente amplio» tras su reconversión en una formación de carácter andalucista, llegarían a esa cifra. Los primeros obtendrían entre 9 y 10 escaños, mientras que los segundos se plantarían en dos parlamentarios.

Con la vista en las generales

Además de la ansiada unidad y de la necesidad de frenar la sangría, el espacio morado tiene la vista puesta en las generales de 2023. Podemos se va a volcar en una campaña que tildan, según fuentes cercanas a la dirección, de «punto de inflexión». Belarra estará este lunes en Cádiz, el 11 de junio en Córdoba y el 14 en Dos Hermanas;y Montero repetirá en Jerez el 16 y el viernes 17 en el cierre de campaña en Málaga. Como ejemplo de la importancia que los morados dan a esta cita, por las principales ciudades andaluzas desfilarán dirigente de la talla de Pablo Echenique, Isa Serra, Ángela Rodriguez Pam, Serigne Mbaye, Rafa Mayoral o Lilith Verstrynge, entre otros. Díaz, por su parte, repetirá en otros dos mítines junto a Belarra y a Nieto.

El que aún no ha cerrado su agenda es Íñigo Errejón. Nadie discute la poderosa imagen de unión que representaría el hecho de compartir escenario con Belarra o Montero, pero las heridas entre ambas formaciones aún no han terminado de cicatrizar. El coordinador general de IU, Alberto Garzón, que también se dejará ver en la campaña, no oculta que el reencuentro sería «maravilloso». Pero el reto, señala, «requiere estar por encima de cualquier cuestión interna».