Casado promete «desfibrilar» España en tres meses si llega a la Moncloa

El líder del PP promete tener preparadas «leyes escritas» que pueda «aplicar de inmediato» si es presidente

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

El presidente del PP, Pablo Casado, ha desgranado este martes las líneas maestras del plan económico que pondría en marcha en sus primeros cien días de Gobierno si llega a la Moncloa. «Se trata de en tres meses desfibrilar España, de dar adrenalina a un país que está en una posición muy mala», ha aseverado durante la inauguración de los cursos de verano que el PP organiza en El Escorial.

El líder de los populares ha marcado en rojo en su calendario la convención nacional de octubre y que Génova ha planteado como el impulso definitivo para asaltar la Moncloa. De ella, y de las mesas de debate previas en la que participarán ponentes de todos los sectores, quiere que salgan «leyes escritas» que él pueda «aplicar de inmediato» como presidente para resucitar una economía «maltrecha» tras la gestión de Pedro Sánchez. «La vulnerabilidad que tenemos ahora mismo -ha subrayado- es que los fondos europeos, cuantitativamente, no son relevantes para evitar el boquete que ya tenemos».

Acompañado por Luis de Guindos, exministro de Economía y actual vicepresidente del Banco Central Europeo, Casado ha exigido al jefe del Ejecutivo que no suba las cotizaciones sociales, algo que está estudiando el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá. «No consideramos que sea lo más acertado con cinco millones de desemplados que se encarezca la creación de empleo y la contratación de otros trabajadores», ha manifestado.

Reformas

También ha lamentado que el Gobierno siga diciendo que va a derogar al reforma laboral de Mariano Rajoy, que él cree que está funcionando y avisa de que, si hay que tocarla, es para «hacerla más competitiva». «El aviso que estamos dando es que hay que hacer reformas y empezar a pensar en la estabilidad presupuestaria», ha proclamado Casado, para añadir que el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha rechazado las ofertas de pacto que ha planteado el PP hasta ahora.

Ante su equipo económico, del que ha sacado pecho, el dirigente conservador ha desplegado sus propias recetas económicas. Recetas que pasan por las ya conocidas rebajas fiscales, mayor flexibilidad laboral, aumento de la formación y de la seguridad jurídica o menos regulación a la hora de emprender. «El PP sabe lo que hay que hacer en España para superar esta situación. Tenemos equipos solventes que ya lo han hecho», ha insistido.