Casado, desde las Navas del Marqués (Ávila). / E. P./Video: Atlas

Casado se inspira en Ayuso para lanzar la campaña «Más ganadería, menos comunismo»

El líder del PP exige a Sánchez el cese de Garzón y le avisa que, manteniéndole en el cargo, compra su tesis de que« España exporta mala carne»

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

El PP está decidido a seguir exprimiendo las palabras de Alberto Garzón contra las macrogranjas y convertir la polémica en el eje de su campaña electoral en Castilla y León. Con el lema 'Más ganadería, menos comunismo', la formación conservadora lanzó este viernes una campaña en redes sociales, al más puro estilo Isabel Díaz Ayuso, (la presidenta madrileña usó para el 4-M el eslogan de 'comunismo o libertad') para denunciar que esta ideología «está en el Consejo de Ministros» e «intenta intervenir en los hábitos y en la economía nacional». «Ése es el intervencionismo comunista contra el que nosotros estamos», aseveró Pablo Casado.

Rodeado de vacas, en una explotación ganadera de Las Navas del Marqués (Ávila), el líder de los populares volvió a exigir al presidente del Gobierno que «cese ya» al titular de Consumo. De no hacerlo, dijo, se hace «responsable de sus palabras y demuestra, además, que «no manda» y es un presidente «débil» incapaz de destituir ministros.

Casado aseguró estar «indignado» a causa del «ataque que desde el Gobierno se está haciendo» al sector primario «desde hace tres años» y afirmó que «no hay precedentes» de un Ejecutivo que «hable mal de su país en el extranjero», por lo que pidió «responsabilidades de inmediato».

Cumplen la normativa

El jefe de la oposición dio su apoyo «a toda la ganadería de España» y recalcó que tanto las explotaciones intensivas como las extensivas cumplen con «una normativa muy estricta», lo que garantiza la calidad. En este sentido, y aludiendo al caso de las macrogranjas, Casado aseguró que en la ganadería intensiva «no se maltratan animales» y se cumplen «las normativas española y europea». Dudó asimismo de sus efectos dañinos. «Tampoco me parece que contaminen», señaló.

Frente a las diversas posiciones sobre este asunto –en Daimiel (Ciudad Real), donde gobierna el PP se prohíbe las macrogranjas intensivas de porcino desde el pasado 23 de diciembre–, Casado aseguró que en el partido no hay ninguna directriz y que queda en manos de los consistorios correspondientes. «Lo que decida un ayuntamiento en base a sus votos –apuntó– es su decisión, es una opción política».

Unidas Podemos está dispuesto a darle la vuelta a la polémica de Garzón y ha retado al líder del PP a acudir a una macrogranja para protagonizar sus actos si defiende el modelo de estas instalaciones. Los morados creen que con esta acción los conservadores quieren «tapar» que su candidato Alfonso Fernández Mañueco, puede ser imputado por corrupción. «Piensan que los votantes son niños de cinco años», recriminó el portavoz del grupo confederal en el Congreso, Pablo Echenique.