Pere Aragonès y Salvador Illa, en el Parlament. / Efe

Aragonès no descarta un referéndum antes de 2025 para cortejar a la CUP

El presidente catalán insiste en aprobar las próximas Cuentas con los anticapitalistas y los comunes pese al veto de ambos

CRISTIAN REINO Barcelona

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, echó este viernes el resto en la negociación presupuestaria y, para cortejar a la CUP, trasladó a los anticapitalistas una última oferta, en la que se compromete a estudiar la celebración de un nuevo referéndum unilateral durante su mandato. Una de las exigencias de los asamblearios para avalar sus Cuentas es que fije la fecha de una nueva consulta, como la del 1-O de 2017, antes de 2025, cuando expira la legislatura.

Aragonès se niega a tanto, pero sí cede ante los antisistema. Y es que, según el documento que el Govern les trasladó y que la CUP tomará como base para sus decisiones internas sobre los Presupuestos, el Ejecutivo catalán se compromete, si la mesa de diálogo con el Gobierno no avanza y no da los frutos que esperan los nacionalistas, a «estudiar la oportunidad de impulsar, complementar o buscar alternativas en el contexto del embate democrático en el Estado, contemplando la propuesta para la realización de un referéndum de autodeterminación a lo largo de esta legislatura». «Este compromiso se materializará -remata la oferta de la Generalitat- en un grupo de trabajo», acordado entre las fuerzas independentistas.

Aragonès había descartado hasta la fecha la vía unilateral y la cuestión del referéndum siempre la situaba a largo plazo. La promesa que hace a sus socios es una «legislatura que avance en la autodeterminación y la independencia». Su objetivo es llegar al menos a 2023, a la mitad de su mandato, en que tendrá que someterse a una cuestión de confianza, según pactó con los anticapitalistas para su investidura. La nueva propuesta del Govern será la que la dirección de la CUP analizará esta tarde para decidir sobre el veto a las Cuentas.

Si el intento final del Gobierno catalán de acercarse a las tesis de los antisistema es sustancial, y así lo interpreta la cúpula del partido asambleario, la dirección podría volver a convocar a sus bases para que determinen si se mantiene o no la enmienda a la totalidad de los Presupuestos autonómicos, cuya votación es el lunes en el Parlamento catalán. Pero si las asambleas territoriales de la CUP y el conjunto de organizaciones que la integran concluyen en la reunión del llamado COP (Coordinadora Oberta Parlamentària) que la última oferta del Govern no es suficiente, el bloqueo a las Cuentas se mantendrá. En ese caso, Aragonès tendrá hasta apenas 24 horas para convencer a los comunes para que faciliten la tramitación de los Presupuestos.

Aunque no será tarea sencilla, toda vez que En Comú Podem se unió este viernes al PSC y a la CUP y registró también su enmienda a la totalidad. El jefe del Ejecutivo catalán, en cualquier caso, se mostró optimista desde París e insistió en un acuerdo amplio, que sume a los anticapitalistas y a los comunes. «Quedan unas horas y las aprovecharemos», dijo.

Fiscalidad

Además de la cesión en la cuestión del referéndum, el Govern está dispuesto a llegar a la cifra de mil millones de gasto en políticas de vivienda como reclaman los antisistema. Este es uno de los puntos que pueden hacer decantar la balanza a favor de Aragonès.

En la cuestión fiscal, en cambio, es donde más chocan pues los cuperos exigen aumentar la carga impositiva a las rentas más altas y el consejero de Economía, de Junts, no está por la labor. La CUP reclama asimismo que el Govern renuncie a los grandes proyectos como el complejo de ocio y de turismo Hard Rock en Port Aventura (Tarragona) o a la candidatura olímpica de invierno de 2030. En el documento facilitado, el Ejecutivo catalán no paraliza ninguno de ellos. Solo afirma que no pondrá ni un euro en el proyecto del Hard Rock ni formalizará la candidatura olímpica antes de celebrar una consulta entre la ciudadanía.

En materia de seguridad, de forma indirecta, Aragonès recibió este viernes un 'regalo' de un juzgado de Manresa, que absolvió a nueve jóvenes, que estaban procesados por una protesta ante la cárcel de Lledoners el 1 de febrero de 2019 durante el traslado de los presos del 1-O a Madrid. Además de la Fiscalía, pedía cárcel para ellos la Generalitat como acusación en defensa de los Mossos.