El alcalde de Madrid José Luis Martínez Almeida / EP

El Ayuntamiento colaboró con Luceño en sus gestiones para comprar las mascarillas

Una serie de correos prueban que el consistorio intentó probar la profesionalidad del comisionista ante la empresa malaya Leno

Javier Arias Lomo
JAVIER ARIAS LOMO

Una cadena de correos electrónicos ponen de manifiesto cómo el Ayuntamiento de Madrid colaboró con Alberto Luceño en la elaboración de una carta cuyo objetivo era avalar la profesionalidad del comisionista ante el presunto empresario malayo San Chin Choon, proveedor del material sanitario.

En uno de esos mensajes, adelantado por la cadena Ser, la responsable de compras del Ayuntamiento, Elena Collado, dicta a una de las secretarias del alcalde madrileño, José Luis Martínez-Almeida, las pautas para elaborar dicha misiva. «Aquí están, versión inglesa y española. Como te habrá contado Engra (Engracia Hidalgo, concejal delegada de Hacienda), hay que poner todo lo que se nos ocurra (sellos, banderas...) porque los chinos son muy de eso», reza el mail enviado el 23 de marzo de 2020, justo antes de que se aprobara el contrato por el cual Luceño y su socio, Luis Medina, se embolsaron más de seis millones de euros en comisiones de un contrato de once.

Dichos correos incluyen también el visto bueno de la coordinadora general de la alcaldía y mano derecha de Almeida, Matilde García. En el último de ellos, la responsable de compras le dice a Luceño que «cuando tenga firmadas las cartas a mano» se las volvería a mandar. «Están perfectas. Cartas y sellos», respondía el comisionista apenas una hora después.

Desde el consistorio esgrimen que este tipo de carta fue utilizada también para otros casos con el fin de superar las trabas de las autoridades asiáticas.

El empresario malayo

No obstante, la propia Collado explicó en su declaración ante la Fiscalía Anticorrupción que fue Luceño quien pidió elaborar dicha carta y así acreditar ante Leno que trabajaba bajo la supervisión del ayuntamiento. Según Luceño, el director ejecutivo de esta empresa malaya, San Chin Choon, es el vendedor que presuntamente está detrás de las mascarillas, guantes y test con los que ambos comisionistas dieron el 'pelotazo'. El problema que ha surgido ahora es que el fiscal no puede dar con el empresario malayo para corroborar si Luceño actuaba realmente como «agente» de Leno, como este afirmó ante el Ministerio Público.

El consistorio, entretanto, rechazó hoy la petición de la defensa de Luis Medina al juez para que el Ayuntamiento dejase de ser acusación particular en la causa ya que en su día dio el visto buerno a la operación. «Él sabrá cuál es la estrategia procesal que debe seguir. Nosotros estamos centrados en defender el interés de los madrileños», afirmó la portavoz municipal, Inmaculada Sanz.