La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, en los desayunos informativos de Europa Press. / e. p.

Arrimadas plantea ahora listas conjuntas de Ciudadanos y PP en Andalucía

Justifica el cambio de opinión ante «la pinza de PSOE y Vox» contra el Gobierno de coalición de populares y liberales

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁN Madrid

Después de haberlo descartado cuantas veces Pablo Casado hizo la propuesta, Ciudadanos se muestra ahora dispuesto a compartir listas electorales con el PP en Andalucía. De formalizarse un acuerdo en este sentido, Inés Arrimadas, habrá dado un nuevo paso en la confluencia de los dos partidos.

La líder del partido liberal señaló este sábado en Sevilla que esta posibilidad está sobre la mesa con el objetivo de «reeditar el gobierno del cambio» que formaron el PP y Ciudadanos con el apoyo externo de Vox tras las elecciones autonómicas de diciembre de 2018. Arrimadas, como marcan los cánones, no lo dijo pero tras este giro están las malas perspectivas electorales de su partido en esa comunidad.

Los sondeos publicados auguran un desplome de la formación naranja, en línea con el declive que vive en toda España desde las elecciones generales de noviembre de 2019. En la Comunidad de Madrid, la última que ha celebrado comicios autonómicos el pasado 4 de mayo, Ciudadanos ha pasado gobernar en coalición con el PP a quedarse sin representación en la Asamblea regional. Antes, en febrero, sufrió un fuerte varapalo en Cataluña, donde pasó de ser la fuerza más votada a ser la sexta.

Arrimadas pasó por alto estos datos y justificó la pirueta por la «pinza anticambio» que, a su entender, van a formar PSOE y Vox en Andalucía. Ante esta situación, prosiguió en un encuentro informativo organizado por Europa Press, «hay que valorar cualquier cosa» para reeditar el Gobierno de coalición que encabeza el popular Juan Manuel Moreno.

La presidenta de Ciudadanos aseguró que «no han hablado» con el PP de formar listas conjuntas, pero se mostró optimista sobre las posibilidades de que la idea cuaje porque se trata de repetir el «gobierno del cambio» en la próxima legislatura, una alianza con la que tanto los liberales como los populares se han mostrado cómodos, para frenar la «pinza anticambio por la izquierda y la derecha».

El caso del País Vasco

El PP no recogió el guante ante la invitación, mientras que el líder del PSOE andaluz, Juan Espadas, reaccionó airado y calificó «desfachatez y poca vergüenza» que Arrimadas haya apelado a «la excusa» de «evitar una pinza» de su partido «con la extrema derecha» de Vox.

Antes de las elecciones generales de noviembre de 2019, Casado ofreció al entonces líder del partido naranja, Albert Rivera, la formación de listas conjuntas a Senado, pero su propuesta fue rechazada. Lo mismo hizo Arrimadas con el proyecto «España Suma» que el líder del PP puso sobre la mesa para compartir listas y unificar el centroderecha. La idea solo cuajó en las elecciones autonómicas en el País Vasco de junio del año pasado. Populares y liberales compartieron candidaturas y su resultado fue más bien modesto con seis escaños en el Parlamento de Vitoria.

La unificación del centroderecha es una idea que Casado acaricia desde que fue elegido líder de los populares hace tres años y medio, pero siempre se había encontrado con la rotunda negativa de Ciudadanos. Los descalabros electorales, sin embargo, han provocado un goteo incesante de dirigentes naranjas que se pasaron a las filas del PP, algunos en situaciones rocambolescas, como la de Toni Cantó o lo ocurrido tras la frustrada moción de censura que Ciudadanos impulsó en Murcia con la colaboración del PSOE para desbancar a los populares del Ejecutivo regional.

Arrimadas se mostró esperanzada en que su propuesta tenga eco favorable en el PP y recordó que el presidente de a Junta de Andalucía se ha mostrado partidario de buscar «la mejor fórmula para reeditar este Gobierno».