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El ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares EFE

El Gobierno quiere hablar con los talibanes para una segunda fase de evacuación

El ministro de Exteriores afirma en el Congreso que la consigna es «no dejar a nadie atrás» y el PP critica la «improvisación» y la «tardanza» del Ejecutivo

Mateo Balín

Madrid

Lunes, 30 de agosto 2021

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Tras renunciar a la presencia del presidente Pedro Sánchez en un pleno en el Congreso, como reclamaba la oposición, el Gobierno saldó este lunes las explicaciones a la crisis humanitaria de Afganistán con la comparecencia en la Comisión de Exteriores de la Cámara Baja del ministro José Manuel Albares.

El titular de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación detalló durante cuatro horas el operativo de evacuación y acogida de los refugiados afganos. Como referencia más destacada, Albares aseguró que el Ejecutivo «no se plantea reconocer» al régimen talibán, si bien sopesa la posibilidad de mantener «contactos operativos» junto a los aliados con vistas a poder seguir sacando a colaboradores y sus familias que siguen en peligro vital con la nueva situación política.

En total, enumeró, el centro de estancia temporal de Torrejón ha recibido a 2.206 personas: 1.661 afganos que trabajaron para los ministerios de Defensa y Exteriores y sus familias, 337 del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), 131 de Estados Unidos, 50 de la OTAN y 21 de Portugal. «El Gobierno no se plantea reconocer al régimen impuesto por la fuerza», reiteró con rotundidad el jefe de la diplomacia española, quien adelantó que ahora habrá que decidir cómo se organiza la segunda fase del operativo de evacuación, hacer llegar ayuda humanitaria y «garantizar el respeto de los Derechos Humanos, en particular los de las mujeres y las niñas».

Albares inició su comparecencia recordando «de manera emocionada» a los militares fallecidos en los 20 años de misión, 102, y a todo el personal que ha participado en el dispositivo. Citó al embajador en funciones en Kabul, Gabriel Ferrán, a su número dos Paula Sánchez y a un administrativo afgano. También a los GEO y UIP de la Policía Nacional y a los militares desplazados a Kabul y Dubái, escala técnica aérea.

«La coordinación y la solidaridad son los dos elementos de este operativo. Nuestra consigna sigue siendo no dejar a nadie atrás», prosiguió Albares, que reconoció que ha sido un plan que se ha tenido que organizar «en muy poco tiempo» porque nadie preveía una caída tan rápida del Ejército afgano, que contaba con 350.000 efectivos y la fuerza aérea frente a los 75.000 talibanes.

Sobre el papel de España, el ministro explicó a los diputados cómo se ha gestionado la evacuación. Dijo que gracias a la acción diplomática previa solo quedaban cinco residentes nacionales cuando los talibanes entraron en Kabul. Y reivindicó que España «ha estado a la altura y ha sido ejemplo de los valores europeos de solidaridad, compromiso e igualdad», como han reconocido la UE y EE UU.

Un fracaso para el PP

La portavoz del Grupo Parlamentario del PP, Valentina Martínez, criticó que se enviaran tropas a Afganistán «sin la preceptiva autorización de esta Cámara», porque al cambiar la naturaleza de la operación, de una de adiestramiento de la OTAN a otra con la UE, se requería la aprobación del Congreso. Y mencionó «la improvisación, la desinformación y la tardanza» del Ejecutivo pese al buen hacer de los funcionarios como el embajador Ferrán.

«Sí, hemos dejado a mucha gente atrás; colaboradores de la provincia de Badghis (donde estuvo España) que no han podido llegar a Kabul porque no les avisaron y conscientes del fracaso se refugiaron en los brazos de la UE sin saber cómo se va a pagar la factura», recriminó Martínez.

Albares respondió que la «autocrítica» es común a todos los aliados y que la operación estaba bajo el paraguas de la OTAN, por lo que no requería autorización. «Si hubo imprevisión fue del mundo de la comunidad internacional. Estados Unidos calculó el 11 de agosto que un cambio de situación política se podría producir a 90 días», reveló Albares para justificar la complejidad de la misión.

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