Pablo Hasel reta al tribunal antes de entrar en prisión: «Tendrán que secuestrarme»

El rapero tiene hasta las 20 horas de hoy para ingresar de forma voluntaria en la cárcel por enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona y a las fuerzas de seguridad

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

«Hoy a las 20:00 h termina el plazo para ingresar voluntariamente en prisión. Sería una humillación indigna acudir por mi propio pie ante una sentencia tan injusta. Tendrán que venir a secuestrarme. Aún falta solidaridad para frenar este grave ataque a nuestras libertades».

A media mañana de este viernes Pablo Hasel confirmó en su perfil de redes sociales que no ingresará en prisión de forma voluntaria. El rapero ilerdense de 32 años, condenado a nueve meses de cárcel en sentencia firme por delitos de enaltecimientos del terrorismo e injurias y calumnias a la Corona y a las Fuerzas de Seguridad por 64 mensajes en Twitter y una canción en Youtube, incumplirá así la resolución judicial y promete protagonizar el final de la campaña electoral en Cataluña.

Pau Rivadulla, más conocido como Pablo Hasel, desafiaba una vez más al tribunal de la Audiencia Nacional tras avanzar el pasado sábado en TV3 que no cumpliría con el mandato judicial. De cumplirse sus palabras, el órgano remitirá a Policía Nacional o a Mossos d'Esquadra una orden de busca y captura inmediata.

La resistencia que promete el artista llega a solo 48 horas de las elecciones catalanas. Hasel ha participado de forma activa y no ha dudado en señalar a PSOE y a Podemos como cómplices de su encarcelamiento. De hecho, dijo que «están siendo culpables y cómplices directos». Y para argumentar su afirmación, tiró de hemeroteca. En una rueda de prensa en su ciudad natal, se preguntó por qué desde el Ejecutivo no se cuestionaba su condena pero sí se hizo en el caso del rapero Valtonyc, fugado en Bélgica de la acción de la justicia española. En su opinión, en aquel momento Pedro Sánchez estaba más preocupado por desgastar al PP y dijo literalmente que «poner en la cárcel a raperos no era propio de una democracia».

Sin embargo, la ristra de apoyos con los que ha ido contando el rapero desde el mundo de la cultura y el periodismo provocaron esta semana la reacción del Gobierno. «La persecución a raperos, tuiteros, periodistas, así como otros representantes de la cultura y el arte, por intentar ejercer su derecho a la libertad de expresión se ha convertido en una constante», rezaba el manifiesto firmado por más de 200 artistas como Joan Manuel Serrat, Javier Bardem, Paco León, Fernando Trueba o Pedro Almodóvar.

El Ejecutivo lanzó el lunes por la noche un globo sonda anunciando que estudiará una revisión de los delitos relacionados con excesos en el ejercicio de la libertad de expresión. El objetivo es que «sólo se castiguen conductas que supongan claramente la creación de un riesgo para el orden público o la provocación de algún tipo de conducta violenta, con penas disuasorias, pero no privativas de libertad».

Dos condenas por lesiones

La sentencia condenatoria contra Pablo Hasel es la segunda con carácter firme y ha provocado, también por el agravante de la reiteración delictiva, el cumplimiento de los nueve meses y un día de prisión. No obstante, su historial judicial suma otras causas abiertas no solo relacionadas con los llamados «delitos de expresión».

Dos juzgados de Lleida le han castigado en primera instancia. Una a seis meses de prisión por un delito de lesiones por agredir, en 2016, a un periodista de TV3 en una rueda de prensa en el rectorado de la universidad ocupado por estudiantes. El juez consideró probado que Hasel empujó, insultó y roció con un líquido de limpieza al periodista, y por este motivo, además de la pena de prisión, le impuso indemnizar a la víctima con 12.150 euros.

Días después, otro juzgado comunicó al músico una nueva condena. En esta se le impuso dos años y medio de prisión y al pago de una multa de 2.400 euros por agredir a un hombre que declaró como testigo en un juicio en el que había resultado absuelto un agente de la Guardia Urbana acusado de agredir a un menor amigo del rapero. Estas dos sentencias están recurridas y aún no son firmes.

Además, Hasel está imputado en una quinta causa por los sucesos acaecidos en 2018 ante la Subdelegación del Gobierno de Lleida tras conocer la detención en Alemania del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont.