El Gobierno rechaza el argumento de los fiscales contra los indultos del 1-O

Marlaska reprocha que no se atengan a «criterios técnico-jurídicos» y Garzón aduce que la prisión no ayuda en el «conflicto territorial»

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERAS Madrid

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, deslizó hoy una crítica a los escritos presentados ante el Tribunal Supremo por los cuatro fiscales del juicio del 'procés' en contra de que se conceda el indulto a los doce líderes independentistas condenados por su actuaciónlen torno al 1-O. Marlaska, juez de profesión, evitó pronunciarse sobre cuál será su posición respecto al fondo del asunto cuando las peticiones de indulto lleguen al Consejo de Ministros. Sin embargo, se permitió una consideración: «A mí me gusta que los informes, dentro del ámbito del Poder Judicial, sean informes técnico-jurídicos».

El comentario, realizado en la cadena SER, lleva implícito un reproche indirecto pero claro a la argumentación empleada por Fidel Cadena, Jaime Moreno, Javier Zaragoza y Consuelo Madrigal para exponer su rechazo a la medida de gracia. En los distintos textos, uno por cada penado, los fiscales del alto tribunal argumentan que la Constitución veta que un Gobierno pueda 'autoindultarse' ante delitos de traición o contra la seguridad del Estado y ligan esa prohibición con que el indulto pueda operar «lejos de los parámetros de justicia, como moneda política de cambio en el campo de las negociaciones para la obtención de apoyos parlamentarios». «No se trata de una medida prevista para satisfacer intereses políticos coyunturales», insisten.

El ministerio público, que también subraya la gravedad de los delitos cometidos y el hecho de que los condenados no hayan mostrado arrepentimiento por haber conculcado la legalidad vigente, vincula así sin ambages el perdón a Oriol Junqueras, Raül Romeva, Joaquim Forn, Josep Rull, Jordi Turull, Carme Forcadell, Dolors Bassa, Jordi Sànchez, Jordi Cuixart, Meritxel Borràs, Santi Vila y Carles Mundó con el interés que pueda tener el Ejecutivo en minoría de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en alcanzar «acuerdos políticos» con las formaciones a las que algunos de ellos pertenecen para garantizarse la gobernabilidad.

Soluciones» políticas

El comentario de Marlaska, contrasta con la cautela del ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, que, durante una visita a la Diputación de Cádiz, rechazó pronunciarse sobre los escritos de la Fiscalía. Pero en el Gobierno hay más ministros con formación jurídica que comparten su apreciación y, en todo caso, remarcan que, al tratarse de derecho de gracia, en el caso de los indultos «también se pueden hacer consideraciones no jurídicas».

La del ministro del Interior, por otro lado, no fue la única observación por parte del Ejecutivo. Desde el ala de Unidas Podemos, el titular de Consumo y coordinador general de IU, Alberto Garzón, replicó en RNE que para resolver el conflicto territorial «es importante que se pueda hacer política» y el hecho de que los dirigentes independentistas estén en prisión «obstaculiza las soluciones» al conflicto en Cataluña.

Además, el presidente del grupo parlamentario del socio gubernamental, Jaume Asens, acusó a los fiscales de estar «contaminados políticamente» y alegó que «la venganza no puede imponerse a la agenda de la desjudicialización y el diálogo».

El Gobierno no prevé dirimir sobre los presos del 'procés' antes de las elecciones catalanas del 14 de febrero, cuando tenga también en su mano el informe del tribunal sentenciador, el Supremo, pero para ir abonando el terreno, el propio Campo reveló hace quince días que en la reciente concesión de cuatro indultos, dos habían contado con informes en contra de la Fiscalía. «No hay apriorismos» adujo.